Quién está detrás

GUERRA: Hacia La GUERRA LÍMBICA y la PONEROLOGÍA POLÍTICA. LA PATOCRACIA. O ¿Cómo piensan nuestras ÉLITES por nosotros?

Estos dos artículos que se presentan se concatenan a sí mismos.

Y sí, así es como son y actuan nuestras élites, porque son nuestras y nosotros, de una y otra manera las sostenemos, ¿eh?

Ahora que vienen y están (guerra)  entre nosotros los “Europeos”.

Pongamos a la élite en su sitio. Desde lo Ário hasta nuestros días:

El primero es sobre  cuales son los interruptores que actuan sobre la población hacia el conducirla hacia la paranoia, la resonancia límbica, la guerra límbica, que propician:

1.- Un trauma grupal.

2.- Los agentes del miedo.

3.- Escoger chivos expiatorios.

4.- Regresión cultural.

5.- Reconocimiento y contragolpe.

6.- Remordimiento y olvido.

 

Y por consiguiente:

 

1.- Escalas micro/macro de eventos

2.- Caballo de Troya político o político tordo.

3.- Pergeñar un futuro diferente y conducido.

 

En aras de este primer informe se presenta (en un segundo informe) el concepto de ponerología política. Y ahí en medio está el inefable Brzinsky, más peligroso que el comer ostras crudas. Propulsor de la inhabilitación de este informe, pues les muestra, a ellos, tal y como son, mal que les pese, de nuestra especie, no digo como seres humanos sino como seres carentes.

Tales son sus características:

A. Caracteopatía Paranoica
B. Caracteopatía Frontal
C. Caracteopatía inducida por drogas

Ciertas lesiones cerebrales y sus efectos en la personalidad juegan un importante papel el génesis del mal. Mientras que los resultados bien conocidos de tales lesiones, como la epilepsia, son fácilmente observados temprano en la vida, muchas lesiones cerebrales solamente afectan a las personalidades de sus portadores con el tiempo. Los efectos de estas lesiones variarán dependiendo en la ubicación del daño cerebral, el tiempo de su origen, y el estilo de vida del portador después de ocurrir el daño.

Son características comunes a todas nuestras élites y siervos de ellas:

A. Psicopatía Esquizoidal
B. Psicopatía Esencial
C. Otras Psicopatías

Y consecuencias de ellos:

1. Ningún sentido de culpa.

2. Inhabilidad de amar.

 

LISTA DE COMPROBACIÓN DE LA PSICOPATÍA DE ROBERT HARE

“El te elegirá, te desarmará con sus palabras y te controlará con su presencia. El te deleitará con su ingenio y con sus planes. Te mostrará un buen rato, pero siempre te pasa la factura. El te sonreirá y te engañará, y te asustará con sus ojos. Y cuando ha terminado contigo, y sí que terminará contigo, te abandonará y se llevará con el tu inocencia y tu orgullo. Te dejarán mucho más triste, pero no mucho más sabio, y por largo tiempo te preguntarás que es lo que pasó y que fue lo que hiciste mal. Y si otro de su clase viene a tocar tu puerta, ¿la abrirás?”

(citado por Hare, “Sin Conciencia, 21)

“Cuando estoy trabajando, lo primero que hago es agarrarte. Busco un ángulo, una esquina, averiguo lo que necesitas y te lo doy. Luego es tiempo del reembolso, con intereses. Aprieto los tornillos.”

(citado por Hare, 147)

UN PSICÓPATA RESPONDE A LA LISTA DE COMPROBACIÓN DE HARE

Sobre procesos inconscientes:

“Hablamos acerca de que bloquear conclusiones en el proceso deductivo era apropiado en principio… pero se vuelve un obstáculo por un directivo precedente del subconsciente que lo considera [la conclusión] inconveniente o molesto.”

(Lobaczewski, 152)

La causa más importante del mal está en la interacción de dos factores humanos:

1) Ignorancia humana normal y debilidad.
2) La existencia y la acción de un pequeño, pero extremadamente activo grupo estadístico (4-8% de la población general) de individuos psicológicamente desviados.

PONERIZACIÓN

El primer paso en la ponerización de un grupo a menudo parece como una distorsión moral de la ideología original del grupo. La existencia de conceptos simplistas (es decir, si moral o legal) bloquea cualquier habilidad para pensamiento crítico con relación a la existencia de psicópatas o su posible influencia en el envoltorio principal de la ideología del grupo. Tales conceptos doctrinarios son prevalecientes en la ideología neoconservativa.

Por ejemplo,

“Si no estás con nosotros es que están en contra de nosotros (en la Guerra contra el Terrorismo War on Terror)” y el uso completamente arbitrario de las etiquetas “terrorista”. “simpatizante de terrorista”, y “sospeche de ser terrorista.”

Y finalmente y tras la desmoralización absoluta:

PATOCRACIA

La primera fase de la enfermedad macrosocial, es decir, histerización social es la abertura a través de las cuales se manifiesta la patocracia. Tal período de crisis espiritual social está asociado con el agotamiento de los valores ideales, morales y religiosos que hasta ahora han alimentado a la sociedad en cuestión.

Los individuos y grupos crecen para ser cada vez más para el auto-servicio, y se van aflojando los lazos de deber moral y redes sociales.

Patocracia = ENFERMEDAD


La gente se preocupa por cosas triviales, ignorando asuntos más importantes tales como compromiso al futuro, o implicación en asuntos públicos.

El rasgo más característico de tal período es una histeria difundida, como aquella del cuarto de siglo en Europa que precedió la 1ª Guerra Mundial. Tiempos “Felices” de paz son necesariamente dependientes de injusticia social, y los hijos de las clases privilegiadas aprenden temprano en sus vidas a reprimir las ideas de que ellos y sus familias están beneficiándose de la injusticia de otros. Tales mecanismos inconscientes de defensa causa que estos individuos desacrediten los valores de aquellos cuyo trabajo explotan. Estos procesos conducen a un estado histérico de lógica inhibida y razonamiento.

Esta rigidez de pensamiento, entonces, es pasada a la siguiente generación a un grado todavía mayor.

Los patrones histéricos finalmente son pasados de la clase gobernante a las clases menos privilegiadas. Este característico desprecio para cualquier crítica efectiva, para patrones normales de pensamientos y naciones, hace obvia la necesidad de censura de los medios de comunicación.

Un censor patológicamente hipersensible vive dentro de cada ciudadano.

Esto ha sido demostrado repetidamente por los medios de comunicación estadounidenses con relación a las omisiones y distorsiones de:

  1. el Reporte de la Comisión Kean-Delikow 911 Kean-Zelikow 911 Commission Report (leído también como El Reporte de la Comisión 9/11: Omisiones y Distorsiones The 9/11 Commission Report: Omissions And Distortions)

  2. la propaganda que conduce a la Guerra de Irak

  3. el numero de muertos de ciudadanos iraquíes

  4. la realidad en Palestina

“Cuando gobiernan tres “egos” – egoísmo, egotismo, y egocentrismo – la sensación de lazos sociales y responsabilidad hacia otros desaparece, y la sociedad en cuestión se divide en grupos cada vez más hostiles unos con otros. Cuando un ambiente histérico deja de diferenciar las opiniones de personas limitadas, no del todo normales, de aquellas de personas normales, razonables, esto abre la puerta para que entre la activación de factores patológicos de diversas naturalezas.

(Lobaczewski, 177)

Esta fase histeroide es a menudo seguida por un período de guerra, revolución, genocidio y la caída de imperios: la patocracia.

No caigamos en ella, se ruega.

Los artículos:

 

Por Harrison Koehli

Los sucesos del 11/9 traumatizaron al público estadounidense. La administración Bush se aprovechó de ese miedo y en la actualidad el Gobierno de Obama lo sigue haciendo.

El nuevo libro de Martha Stout, El Interruptor de la Paranoia [NdE:The Paranoia Switch en inglés], es una adición bienvenida a la nueva y creciente ciencia de la ponerología: el estudio de las causas y la génesis del mal, tanto en el plano social como interpersonal. Stout utiliza sus años de experiencia como terapeuta del trauma para diagnosticar clínicamente la enfermedad de nuestra “cultura del terror”, y aquellos que manipulan este trauma para sus propios intereses.

El interruptor de la paranoia

Los eventos traumáticos sobrecargan nuestro sistema límbico. La respuesta aumentada de nuestra amígdala, que registrala importancia emocional del evento, conduce a una disminución de la respuesta en el hipocampo, que por lo general da prioridad a la información y permite a los centros superiores del cerebro para crear recuerdos coherentes, sobre la base de su importancia emocional. Por lo tanto, los eventos traumáticos no son integrados por los centros cerebrales superiores como verdaderos recuerdos, sino que nos dejan con fragmentos no integrados de la memoria: imágenes y sensaciones aisladas. Estas memorias pueden entonces ser “activadas” por imágenes similares. De este modo, un coche que petardea puede desencadenar a un veterano de la guerra un estado de paranoia. Su “interruptor de paranoia” se ha encendido.

“Las experiencias traumáticas más abrumadoras no son las causadas por accidentes (las explosiones no intencionadas o accidentes automovilísticos), ni por “actos de Dios” (terremotos, volcanes, etc.), sino más bien por los actos deliberados de otras personas, actos como un asalto, secuestro violento, violación – o el terrorismo. Parece que, por el motivo que sea, estamos predeterminados a ser más temerosos del daño cuando amenaza con producirse maliciosamente, a manos de nuestros compañeros seres humanos, y esta variedad especial de miedo es la más contagiosa de todos.” (62)

Como Stout explica más adelante en su libro,los agentes del miedo mantienen su poder a través de la explotación de las debilidades humanas. Irónicamente, a menudo son las mismas personas que estamos genéticamente “programados” a temer (es decir, los individuos psicopáticos), quienes explotan este miedo al enfocarlo en un grupo arbitrario y conveniente. Hitler utilizó a los anarquistas, comunistas y judíos. Nuestros líderes están usando a los “terroristas”, los musulmanes y los críticos de sus políticas.

Stout define el terrorismo como “violencia cometida con el objetivo principal de la manipulación de las mentes de la población sobreviviente” (27). Eso crea un interruptor de paranoia en nuestras mentes, o enciende uno ya existente. Su “ambición más preciada es afectarnos psicológicamente, inculcar un sentimiento de impotencia en las mentes de los ciudadanos, y de robar,en ventas al por mayor, de nuestra tienda colectiva de esperanza” (24).

Es de esta manera que los terroristas (ya sean agencias de inteligencia occidentales,dueños del circo o chivos expiatorios extranjeros “terroristas”) son capaces de dirigir a un público maltratado en la dirección de su elección. Sin embargo, podemos estar seguros de que el terrorismo no funciona en nuestras mentes al ser conscientes de sus efectos y propósitos, y las tácticas de los que se aprovechan de ello.

Resonancia límbica

Aunque un ataque terrorista afecta directamente sólo a una porción muy pequeña de una población, el país entero puede sentir sus efectos. Este fenómeno tiene sus raíces en el sistema límbico. “[E]l sistema límbico juega un papel dominante en la regulación de nuestros sentimientos, la accesibilidad de nuestros memorias, nuestras motivaciones para actuar, nuestra capacidad de dar sentido anuestras experiencias, e incluso nuestras conciencias” (77). “[C]onciencia es un sentimiento apremiante de la obligación que siempre se basa en nuestra propensión a relacionarnos con los demás … ahí está precisamente nuestra capacidad de crear vínculos emocionales que da origen a el carácter moral …” (75).

“[C]on información de cualquiera o de todos nuestros sentidos, procesada por el sistema límbico, podemos percibir el estado interno de otro ser humano – su estado fisiológico y emocional- que de otro modo sería “a ciegas “.. .. No sólo el sistema límbico nos permite percibir las emociones de los demás … funciona, también, para alinear nuestras emociones con aquellos de la gente que nos rodea, y viceversa. ” (78)

De esta manera, el trauma de un evento terrorista es contagioso. Somos afectados cada uno por el estado emocional de los que nos rodean, todos nos convertimos en traumatizados. “[L]a resonancia límbica es una de las muchas razones por las que la personalidad, y sobre todo el carácter, deben ser consideraciones primordiales en la elección de nuestros líderes. Para bien o para mal, un líder de alto perfil puede tener una influencia emocional que irradia en un gran número de personas” (83).

Líderes maquiavélicos son capaces de explotar este hecho muy bien, ya que son psicópatas. No sienten ningún remordimiento de conciencia, no hay dolor a la vista de un cuerpo mutilado. Nada perturba su naturaleza fría, cruel y sin emociones.

Guerra límbica

Cuando un líder opta por explotar este contagio, en lugar de calmarlo y curarlo, él está participando en lo que Stout llama “guerra límbica.” “Si un líder opta por centrar la atención del grupo sobre los terribles “otros” -si él o ella golpea el interruptor de paranoia instalado por el trauma- el nivel de miedo del grupo es probable que se mantenga desmesurado durante mucho tiempo, y, sin importar si él es competente, la autoridad percibida del líder se mantendrá… [D]espués de un trauma grupal, cambios sociales a gran escala pueden ser inaugurados, de forma deliberada o no, por un puñado de alarmistas que juegan a la ira y paranoia de una población vulnerable ” (92-3, 95). Es en estos puntos claves en la historia que los países están listos para la patocracia, una enfermedad macrosocial que puede durar décadas – incluso siglos.

Stout identifica seis etapas de una guerra límbica:

1. Trauma Grupal: Esto toma la forma de una catástrofe nacional, como el 11-S, que “instala un interruptor de paranoia no consciente en la mente de los ciudadanos de una nación” (110).

2.Agentes del Miedo: Tanto si perpetradores (como es el caso con el 11-S) o simplemente oportunistas (como fue el caso de Pearl Harbor), un pequeño grupo de personas intentaran utilizar este temor grupal para seguir su propia agenda, activando varias veces el interruptor de paranoia. Tales personas asustadas “tienden a ser atraídos a una personalidad autoritaria” para un líder (111). El resto de los pasos dependen del éxito de este paso.

3.Escoger chivos expiatorios: los agentes del miedo entonces contenderán que un grupo específico, por lo general inocente del delito del que se trate, es el grupo responsable. Tal “éxito de chivos expiatorios ralentiza el proceso de curación grupal a paso de tortuga” (111). De esta manera, las guerras y el odio son iniciados por la influencia de los agentes del miedo “sobre la mayoría.

4. Regresión Cultural: Con un enemigo concreto culpable, tales instintos primitivos como el deseo de venganza puede “cristalizarse”. De esta manera, los agentes del miedo manipulan nuestras tendencias moralizantes. Separando la población en “patriotas” y “traidores” (los que apoyan la respuesta primitiva y los que no lo hacen) identifican y estigmatizan a los que no son susceptibles a las manipulaciones. La paranoia reprime la disidencia y crea un censor interno.

5. Reconocimiento y Contragolpe: Con el tiempo, las personas se dan cuenta de la insalubridad de esos gobiernos y sus líderes son destituidos. Sin embargo, esto puede tomar décadas. En esta etapa inicial, “las protestas comienzan, pequeños e inseguros al principio, creciendo cada vez más grande y más audaz al paso del tiempo” [por ejemplo, los movimientos de solidaridad en Europa del Este a finales de los años 80s] (113). Por desgracia, estas protestas suelen ignorar el problema principal – la naturaleza psicológica de estos líderes – y se centran en un asunto secundario, por ejemplo, la supuesta homosexualidad de McCarthy o, simplemente, la corrupción de los funcionarios.

6.Remordimientoy Olvido: “A medida que el rauma original que generó miedo empieza a reducirse, a menudo años después, tenemos dificultad para recordar por qué nos permitimos ser tan fácilmente engañados por los intereses de las autoridades. Muchos de nosotros caemos en un estado de disonancia y culpa, y esta condición incómoda promueve el olvido… ” (114).

Escala Micro/Macro

“[P]odemos utilizar el pequeño sistema social de una pareja altamente disfuncional para ayudar a explicar la extraña lealtad humana a los autoritarios destructivos en general” (120). En una relación de abuso, la víctima, paralizada por el miedo constante, se aferra a la “protección” de la persona misma que los aterroriza. “Un ser humano maltratado aprende a no “ver ” el comportamiento atroz de su pareja autoritaria … y como interpretar las minucias vacías como prueba de que, en algún lugar en el fondo, él realmente se preocupa” (132).

El método consiste en tres aspectos: 1) la predisposición al miedo (es decir, un interruptor de paranoia ya existente), 2) el aislamiento (es decir, el abuso occurre a puertas cerradas), 3) la convicción de que porque el mundo (en realidad, la relación dañina) es tan terrible, es necesaria la fidelidad a un protector (en realidad, el abusador y el creador de ese temor). Cuando perdemos la capacidad de reconocer el comportamiento patológico, este es el primer criterio de la génesis del mal en cualquier nivel;todo deriva por esta incapacidad de leer con precisión la realidad objetiva.

“Después de todo, se supone que, nuestros líderes, como nuestras parejas,deberían de estar cuidándonos las espaldas, y cuando se nos ha aterrorizado, a veces seguimos asumiendo que las parejas y líderes están tan entregados hacia nosotros, incluso ante la evidencia de peligro mortal de un cónyuge en particular, o de un determinado líder,que no tienen tal motivación de preocupación “. (135) Por ejemplo, Mao “siempre prometió cuidar y proteger a la gente que maltrató. La gente le creyó. Muchos de ellos le creen todavía” (136).

 
“[M]iedo constante generado por el abuso severo arrastra y descuartiza a las familias psicológicamente, inclusive separando miembros de la familia que sufren el mismo tratamiento destructivo en manos de la misma persona …. [M]iedo crónico … erosiona y distorsiona lazos humanos [que sólo son recuperados en el duro período de patocracia]. ” (149) “En una democracia tensionada, cuando de todos modos por el miedo crónico causa que los lazos se rompan, influenciar a la gente a que se separen según las denominaciones de liberal y conservador no es difícil de hacer.” (150)

De esta manera, los políticos corruptos pueden mantener a su enemigo (es decir, la gente) dividido, centrándose en cuestiones secundarias. Mientras que la población está ocupada peleando sobre el control de armas, el aborto, la religión, etc,los aberrantes en la oficina pueden escapar de su atención. Si las personas estuvieran conscientes de las manipulaciones que se utilizan contra ellos por parte de sus líderes, tales manipulaciones resultarían ineficaces. “Testigos y la luz clara del día, son de vital importancia para nuestra seguridad contra el abuso, y como anatema para los abusadores. En El mago de Oz, el pequeño hombre en el compartimiento cubierto, que operando los botones para proyectar la imagen de un gigantesco mago atemorizante, grita, “No prestes atención al hombre detrás de la cortina” – porque él sabe que, en cuanto la gente tire de las cortinas, la ilusión se acabará “(118). Los abusadores de esposas dependen de la confidencialidad de su abuso, y de hacer todo lo posible para que siga siendo así. De la misma manera, los políticos corruptos utilizan medios de comunicación controlados para presentar su máscara de cordura, que operan detrás de una apariencia de propaganda barata y llevar a cabo sus operaciones encubiertas bajo “altamente confidencial”.

Caballo de Troya Político

Stout identifica lo que ella llama “políticos tordo” por el pájaro que pone sus huevos en el nido de otro para que sean criados por otro. “Un político tordo, que está interesado sólo en obtener y mantener el poder individual, tiene pocas convicciones genuinas, puede ser liberal o conservador, pero muchos son instalados en un partido político tradicional… El “nido” hurtado sirve como una base de poder y también como camuflaje; tendemos a honrar las etiquetas de los partidos y no mirar detrás de esos, haciendo difícil de ver el puro interés personal [de ellos] “(158). Lobaczewski trata este fenómeno en mayor detalle, señalando que los políticos tordo suelen ser psicópatas (que también son llamados personajes maquiavélicos), bien practicados en el mantenimiento de una fachada (una máscara de sanidad) de engaño, y en la infiltración de grupos sociales y políticos como “caballos de Troya”.

Stout identifica los distintos tipos de tipos patológicos que aspiran al poder: los psicópatas, los vengativos, los ideológicamente obsesionados, los neuróticos, los psicóticos. Aunque Stout señala acertadamente que son las acciones y no las motivaciones lo que realmente cuenta, Lobaczewski tiene un más profundo entendimiento del papel de cada patología diferente. Un breve resumen: los esquizoides a menudo ofrecen la ideología ingenua y equivocada, los paranoicos son los primeros en ser atraídos hacia posiciones de liderazgo en los grupos ponerogénicos, y los psicópatas son la fuente eventual de inspiración para todo el sistema patocrático, ocupando todas las posiciones de influencia. Neuróticos, ideólogos, psicóticos, son todos menores, pero importantes, jugadores en este sistema, incluso en posiciones de liderazgo público (mire detrás del velo de secretismo y usted puede estar seguro de encontrar una eminencia gris psicópata[psychopathic éminence grise]).

Stout señala que estos líderes invariablemente tratan de humillar a su población, a menudo con el sexo. Así como los patócratas manipulan las tendencias innatas de las personas normales a confiar y a temer, manipulan nuestra naturaleza moral con epítetos vulgares, condenas moralizantes e insinuaciones humillantes,es decir, paramoralismos. Lenin llamó a sus oponentes charlatanes,sirvientas y Judases. Nuestros líderes les llaman teóricos de conspiraciones, terroristas y traidores.

Un futuro diferente

Como señala Stout en su libro, es posible superar este proceso de ponerogénesis antes de que llegue a su plena realización en forma de patocracia. Pero primero, tenemos que superar el primer criterio de ponerogénesis, es decir, la inhabilidad de reconocer a los individuos patológicos y conductas como patológicos. Stout escribe:

“En una democracia, una persona que muestra alguna o todas de estas conductas no sería bien tolerada en circunstancias normales. Muchas de las diez características [de los agentes del miedo] son simplemente poco atractivas y alienantes. Pero, de nuevo, las conductas son poco atractivos y alienantes bajo ciertas condiciones. Después un evento catastrófico nacional, como el 11-S en los Estados Unidos, las condiciones son cualquier cosa menos ordinarias. Las personas son traumatizadas, añoran a alguien para que los haga sentir seguros, y un interruptor de paranoia antiguo está una vez más a la espera de ser presionado/encendido. Bajo estas condiciones, los promotores del miedo

crecen. Sus características van tan de la mano con la reacción traumática de la población que sus comportamientos identificables son apenas “vistos” en absoluto. En resumen, después de haber sido traumatizado completamente, no podemos ver al diablo “. (186)

Los agentes del miedo tienen un talón de Aquiles: su naturaleza psicopática. Cuando son expuestos como los

insignificantes estafadores que son, y su naturaleza entendida científicamente y no emocionalmente, no pueden engañarnos más. La Dra. Stout, aunque tal vez no comprende el grado de la mentira y la crueldad del régimen de EE.UU. (ella parece creer que el 11-S fue orquestado y perpetrado por extremistas musulmanes, contra toda razón y evidencia de lo contrario), su trabajo es un añadido importante al creciente cuerpo de conocimiento que cae dentro de la categoría que el Dr. Lobaczewski denominó hace décadas: Ponerologia

 

 Y II

 

PONEROLOGÍA – EL ESTUDIO DEL MAL

“En la opinión del autor, la Ponerología se revela a sí misma como una nueva rama de la ciencia, nacida de la necesidad histórica y las realizaciones más recientes de la medicina y la psicología. A la luz de un lenguaje objetivo, naturalísimo, estudia los componentes causales y procesos del génesis del mal, sin importar el último alcance social.

Podemos procurar analizar estos procesos ponerogénicos, los cuales han dado realce a la injusticia humana, armados con el conocimiento apropiado, particularmente en el área de la psicopatología. En repetidas ocasiones, como descubrirá el lector, en tal estudio, nosotros nos encontramos con los efectos de factores patológicos cuyos portadores son gente caracterizada por un cierto grado de varias desviaciones o defectos psicológicos.”

(Lobaczewski, 42)

Con muy pocas excepciones a través de las edades, las discusiones sobre filosofía moral – el estudio de la conducta correcta – han fallado en investigar sistemáticamente el origen, naturaleza y, por supuesto el curso del mal de una manera libre de imaginaciones supernaturales. El Mal fue a menudo considerado como algo que debía sufrirse y aguantarse en vez de algo que podría ser comprendido y eliminado con medidas racionales.

Y – tal como lo demuestra Lobaczewski – el origen del mal realmente yace fuera de los límites del punto de vista convencional del mundo, dentro del cual las anteriores investigaciones morales y exploraciones literarias fueron conducidas. El Mal requiere un acercamiento verdaderamente moderno y científico para descubrir sus secretos.

Este acercamiento es llamado “ponerología”, el estudio del mal, del griego “poneros” = el mal.

El manuscrito original para este libro fue a la hoguera minutos antes de una incursión en la Polonia comunista. La segunda copia, dolorosamente reensamblada por científicos trabajando bajo imposibles condiciones de violencia y represión, fue enviado vía courrier al Vaticano. El recibo del mismo nunca fue reconocido – el manuscrito y toda la valiosa información se perdieron.

En 1984, la tercera y última copia fue escriba de memoria por el último sobreviviente de los investigadores originales: Andrew Lobaczewski.

Zbigniew Brzezinski bloqueó su publicación.

Después de medio siglo de supresión, este libro está finalmente disponible.

Ponerología Política es shockeante en sus descripciones clínicamente parcas de la verdadera naturaleza del mal. Es conmovedor en sus pasajes más literarios que revelan el inmenso sufrimiento experimentado por los investigadores, contaminados o destruidos por la enfermedad misma que estaban estudiando.

La Ponerología Política es un estudio de los fundadores y partidarios de regimenes políticos opresivos. El acercamiento de Lobaczewski analiza los factores comunes que conllevaron a la propagación de la inhumanidad del hombre al hombre. La moralidad y el humanismo no pueden resistir por mucho tiempo las depredaciones de este mal.

El conocimiento de su naturaleza – y su efecto insidioso sobre ambos individuos y grupos – es solamente el antídoto.

 

PSICÓPATAS:
CASI HUMANOS

INTRODUCCIÓN

“La experiencia ha enseñado al autor que el mal es similar en naturaleza a la enfermedad, auque posiblemente más complejo y elusivo para nuestro entendimiento. Su génesis revela muchos factores patológicos, especialmente psicopatológicos, en carácter, cuya esencia, la medicina y la psicología ya han estudiado… [Una] comprensión de la esencia y génesis del mal generalmente usa información de [biología, medicina y psicología]. Solamente una reflexión filosófica es insuficiente.”

(Lobaczewski, 98)

Como un hombre daltónico incapaz de distinguir el rojo del verde, una pequeña minoría de la población humana no experimenta ni comprende completamente el rango normal de las emociones humanas. Y como aquellos daltónicos que pudieran encubrir su condición usando las palabras correctas mientras no están entendiendo su significado. (por ejemplo, la luz de color que está arriba es “roja”, la de abajo es “verde”) – así, esta minoría encubre su condición actuando señales de emociones exteriores (expresiones faciales, exclamaciones, lenguaje corporal).

Sin embargo, ellos realmente no experimentan la emoción en cuestión.

Su engaño es revelado en el laboratorio, donde ellos responden a palabras como MUERTE, CÁNCER, ENFERMEDAD, como si fuesen DÍA, CREMA o PAPEL. Ellos carecen de la habilidad para comprender el “golpe” emocional que contienen ciertas palabras. Ellos osan las reacciones emocionales de otros como pistas, y ajustan su comportamiento para retratar el comportamiento ‘emocional’ correcto. (Hare, 129-30)

Estos individuos son conocidos como psicópatas.

Ellos no solamente no sienten dolor por otros, ellos a menudo parecen causar dolor a otros deliberadamente. Lobaczewski se refiere a este desorden como una “psicopatía esencial” para distinguirlos de otros con déficits en su dotación genética/instintiva, la psicopatía esencial siendo la más severa y perturbadora.

Muchos individuos supuestamente “antisociales” adquieren características similares en el curso de su vida, ya sea causado por daño cerebral a ciertas áreas del cerebro, o funcionalmente, por el contacto cercano e influencia por tales individuos. Lobaczewski denomina a tales individuos caracteopáticos. La extensa mayoría de ambos grupos no puede cambiar.

Los actos que nosotros llamamos malvados (especialmente a nivel macro social) pueden ser rastreados hacia atrás a esta minoría irregular de seres humanos y a los efectos de sus acciones en su familia, amigos y sociedad.


Lesiones del tejido cerebral y desviaciones adquiridas

A. Caracteopatía Paranoica
B. Caracteopatía Frontal
C. Caracteopatía inducida por drogas

“En cuanto a los factores patológicos de procesos ponerogénicos, los daños perinatales [cerebrales] o de la temprana infancia tienen más resultados activos que los daños que ocurren más tarde [en la vida].”

(Lobaczewski, 105)


“Estas [anomalías de carácter desarrollándose como resultado de un taño al tejido cerebral] abren la puerta a la influencia de otros caracteres patológicos que más frecuentemente acarrean algunas desviaciones psicológicas heredadas; éstas, entonces, empujan a los individuos caracteopáticos a las sombras y proceden con su trabajo ponerogénicos. Esto es porqué varios tipos de caracteopatía participan durante los períodos iniciales del génesis del mal, tanto a escala macro social como a escala individual de familias humanas.”

(Lobaczewski, 120)

Ciertas lesiones cerebrales y sus efectos en la personalidad juegan un importante papel el génesis del mal. Mientras que los resultados bien conocidos de tales lesiones, como la epilepsia, son fácilmente observados temprano en la vida, muchas lesiones cerebrales solamente afectan a las personalidades de sus portadores con el tiempo. Los efectos de estas lesiones variarán dependiendo en la ubicación del daño cerebral, el tiempo de su origen, y el estilo de vida del portador después de ocurrir el daño.

Lobaczewski llama a estos desórdenes de carácter o personalidad “caracteopatías”.

La materia cerebral sin daño retiene las respuestas emocionales e instintivas naturales de nuestra especie. Esto incluye, por ejemplo, la habilidad de formar lazos emocionales con otros y empatizar (lo que Lobaczewski llama intuir una situación psicológica). Sin embargo, los procesos del pensamiento caracteopáticos difieren, y son caracterizadas por violencia emocional aumentada y egotismo patológico. Su presunción y auto-importancia narcisista y psicología irregular tienen un efecto que traumatiza a la gente normal, disminuyendo grandemente el sentido común de sus víctimas hasta el punto donde se infectan con el pensamiento patológico.

Mientras más joven o más ingenuo es el individuo, más fácilmente pueden ser transmitidos estos rasgos.

DESÓRDENES PARANOICOS DE CARÁCTER

“Es característico del comportamiento paranoico el que las personas sean capaces de razonamiento relativamente correcto y discusión mientras la discusión involucre diferencias menores de opinión. Esto se detiene abruptamente cuando las discusiones de parejas comienzan a minar sus ideas supervaloradas, o estrellan sus largamente sostenidos estereotipos de razonamiento, forzándolos a aceptar una conclusión que previamente hayan rechazado subconscientemente. Tales estímulos liberan sobre la pareja un torrente de elocuciones pseudológicas, grandemente para-moralísticas, y a menudo insultantes, que siempre contienen algún grado de sugestión.”

(Lobaczewski, 110)


CARACTEOPATÍA FRONTAL

“El carácter patológico de tales personas, generalmente conteniendo un componente de histeria, se desarrolla a través de los años. Las funcionas psicológicas sin daño se vuelven sobre desarrolladas para compensar, lo que significa que predominan las reacciones instintivas y [emocionales]. Personas relativamente vital se vuelven beligerantes, tienden a tomar riesgos alegremente y son brutales en palabras y hechos.”

(Lobaczewski, 114)

Los daños en la corteza frontal durante el parto o cerca del mismo, (especialmente entre infantes prematuros) ha sido la causa más común para esta caracteopatía. Como resultado de avances modernos en los cuidados médicos para mujeres embarazadas y neonatos, el espectacular papel que juega este desorden en la ponerogénesis es más bien característico de generaciones pasadas.

Estos individuos son impulsivos, irritables y agresivos, tienen baja tolerancia a la frustración, emociones superficiales y demuestran socialmente un comportamiento inapropiado.


CARACTEOPATÍAS INDUCIDAS POR DROGAS

“Las anomalías de carácter que se desarrollan como resultado de daño del tejido cerebral [por medicaciones] se comportan como factores ponerogénicos insidiosos… su influencia fácilmente se ancla en las mentes humanas, traumatizando nuestras psiques, empobreciendo y deformando nuestros pensamientos y sentimientos, y limitando la habilidad de los individuos y sociedades para usar el sentido común y poder leer con exactitud una situación moral o psicológica. Esto abre la puerta a la influencia de otros caracteres patológicos, que más frecuentemente acarrean algunas desviaciones psicológicas heredadas.

(Lobaczewski, 119-120)

Con la actualización de la medicina moderna vino el uso de drogas muy poco entendidas, que dejan daños permanentes en el sistema nervioso. Algunos tratamientos tumorales (como por ejemplo las drogas citostáticas) a menudo atacan más que las más primitivas partes del cerebro, dejando a tales individuos emocionalmente embotados, incapaces de empatizar. Mientras conservan su inteligencia, ellos se vuelven vengativos y egocéntricos que buscan adulación, indiferentes al dolor que le causan a otros.

Ciertos virus (por Ej. paperas, difteria, polio) y toxinas como metales pesados, pesticidas, aditivos de los alimentos y químicos hogareños pueden tener efectos similares.

INHERITED DESVIACIONES HEREDITARIAS

A. Psicopatía Esquizoidal
B. Psicopatía Esencial
C. Otras Psicopatías

“El trágico papel jugado por la hemofilia hereditaria entre la realeza europea (European royalty) es bien conocido. Personas responsables en países donde el sistema de monarquía todavía sobrevive están ansiosas de no permitir que una carrera de tal gen se convierta en reina. Cualquier sociedad que ejerce tanto la preocupación sobre individuos con insuficiencia de coagulación en la sangre u otras serias y peligrosas patologías protestarían si un hombre afectado con tal condición fuera asignado a un alto cargo con responsabilidad para muchas personas. Este modelo de conducta debería ser extendido a muchas patologías, incluyendo anomalías psicológicas hereditarias.”

(Lobaczewski, 120)

El aspecto temprano del comportamiento psicopático en niños y la similitud con algunas formas de daño cerebral son evidencia de la base genética y biológica para la psicopatía. Algunas psicopatías hereditarias, y por lo tanto irreversibles juegan un importante papel en el génesis del mal a nivel macro social, mientras que otros juegan menores papeles. Esto incluye muchos desórdenes comunes de personalidad.

Nota:
Según Lobaczewski, el estudio de la psicopatología fue avanzado más a fondo en Europa del Este que el la actual psiquiatría occidental. Mientras que los inventarios actuales de la personalidad pueden ser útiles en diagnosis exacta, no son útiles en distinguir entre los varios desórdenes de la personalidad. Como tal, usando terminología occidental, un esquizoide se puede diagnosticar como esquizoide y/o desorden paranoico de la personalidad. Un psicópata esencial puede ser diagnosticado como desorden narcisista y antisocial de la personalidad.

Teniendo esto presente, aquí presentamos las descripciones de Lobaczewski de las varias psicopatías, junto con la diagnosis occidental más cercana.


PSICOPATÍA ESQUIZOIDE

“[Esquizoides] son hipersensitivos y desconfiados, mientras que al mismo tiempo le ponen poca atención a los sentimientos de otros. Ellos tienden a asumir posiciones extremas y están ansiosos por tomar represalias por ofensas menores o sin importancia. A veces son excéntricos y extraños. Su poco sentido de la situación y realidad psicológicas los conduce a sobre poner interpretaciones erróneas, peyorativas sobre las intenciones de la gente. Fácilmente llegan a estar implicados en actividades que son ostensiblemente morales, pero realmente inflingen daño a sí mismos y a otros. Su reducido punto de vista del mundo los hace típicamente pesimistas respecto a la naturaleza humana.”

(Lobaczewski, 123-4)


ROL EN EL ORIGEN DEL MAL


PSICOPATÍA ESENCIAL

“Los psicópatas son predadores sociales que encantan, manipulan y despiadadamente se rascan su camino a través de la vida, dejando un amplio rastro de corazones rotos, expectativas destruidas y bolsillo0s vacíos. Totalmente careciendo de consciencia y sentimientos para otros, egoístamente toman lo que desean y hacen lo que quieren, violando las normas sociales y expectativas sin el menor sentido de culpa o arrepentimiento. Sus desconcertadas víctimas desesperadamente se preguntan, ‘¿Quienes son estas personas? ‘¿Que es lo que las hace ser como son’? ‘¿Cómo podemos protegernos?’”

(Hare, xi)

Los psicópatas tienen lo que toma para defraudar, estafar y engañar a otros: Ellos tienen facilidad de conversación, son encantadores, seguros de sí mismos, tienen facilidad para situaciones sociales, mantienen la calma bajo presión, no se desconciertan por la posibilidad de ser descubiertos, y son totalmente despiadados.”
(Hare 121)

Una típica descripción de un psicópata, de un artículo sobre el criminal más notorio de Canadá, Clifford Olson:

“El era un hombre violento con un genio que se disparaba con cualquier pequeñez. Per también podía ser encantador, de suave lenguaje cuando trataba de impresionar a las personas… Olson era también un conversador compulsivo … El es un suave conversador, tiene el don de la labia … Siempre estaba contando grandezas … El hombre era un gran mentiroso … El siempre quería probar los límites de la gente. Quería ver hasta donde podía llegar antes de que usted le protestara … El era un manipulador … Olson era un parlanchín charlatán … Después de un tiempo nosotros aprendimos a no creerle nada de lo que decía porque decía tantas mentiras. … Jamás mostró ninguna culpa o remordimiento por sus depredaciones; por el contrario, el continuamente se queja por el tratamiento por parte de la prensa, el sistema penitenciario y la sociedad”.

(Citado por Hare, 133)

Durante su juicio el posó dramáticamente para las cámaras y mientras estuvo en la cárcel incluso les escribió a numerosos departamentos de criminología ofreciendo ayuda para comenzar un curso dedicado a estudiarlo a él.

La psicopatía esencial se extiende desde apenas perceptible (“Psicopatía subclínica”) a reconocible diagnosticable por profesionales (“Plena manifestación clínica”). El anterior juega el papel principal en el fenómeno macrosocial, mientras el último (acerca del cual Cleckley escribió su libro La Máscara de Cordura The Mask of Sanity y de la cual Charlie Carewe en la novela de Mary Astor, El Increíble Charlie Carewe The Incredible Charlie Carewees el ejemplo) no logran evitar frecuentes períodos en prisiones o instituciones mentales, a menudo rotando entre ambos.

Con aquellos que logran mantener sus máscaras de cordura más consistentemente en su búsqueda de poder, y quienes son, así, más exitosos en sus esfuerzos, se trata en el libro Serpientes en Trajes (Snakes in Suits) de Paul Babiak y Robert Hare.

PRINCIPALES RASGOS

“Los psicópatas están generalmente muy satisfechos con ellos mismos y con su paisaje interno por muy triste y desolado como pueda parecerles a los observadores exteriores. No ven nada malo con ellos mismos, experimentan poca miseria personal, y encuentran su comportamiento racional, que vale la pena y satisfactorio; ellos nunca miran hacia atrás con arrepentimiento o hacia delante con preocupación. Ellos se perciben a si mismos como seres superiores en un mundo hostil de perro que come perro en el cual otros son competidores por poder y recursos. Los psicópatas sienten que es legítimo manipular y engañar a otros para obtener sus “derechos”, y sus interacciones sociales están planeadas para maniobrar hacia fuera la malevolencia que ven en otros.”

(Hare, 195)

1. Locuacidad:
El rasgo más notable de la psicopatía esencial es un torrente de locuacidad, fácilmente mezclando verdades y ficción. Sin sentir culpa alguna, ellos sin ningún esfuerzo desvían la atención de previas mentiras con más mentiras. Ellos pueden hablar durante horas en un extremo y aparecer extremadamente informados en cuanto a cualquier número de temas. Sin embargo, tienden a ignorar lo que es considerado como temas importantes, y evitarán hablar de valores abstractos y sensaciones desconocidas para ellos. Si uno llega a hablar de tales cosas, surgen anomalías.

En un momento, un psicópata puede estar hablando de su amor profundo por su madre, el próximo, de cómo una mujer que conoció como niño fue la mujer que el más amó, ¡aun más que a su madre!

“Ellos conocen las palabras, mas no la música; exhiben una facilidad de palabra que significa poco para ellos, formadas sin sustancia”

(Hare, 128-129).

Bajo cuidadoso análisis, estas exhibiciones de emoción es demostrado que carecen de comprensión real de las emociones en cuestión. Es caso como si creen que el débil impulso o emoción débil que sienten es representativo de la verdadera emoción sentida por un ser humano normal. Similarmente, sus flujos de pensamiento son ostensiblemente lógicos, pero, de nuevo, un cuidadoso análisis muestra que tienen paralogismos sugestivos. Por ejemplo, cuando son confrontados acerca de su carencia de empatía, un psicópata pudiera evadir el tema y decir,

“Que hay sobre alguna empatía para mi? ¿Tiene alguna idea de lo que he tenido que tolerar?”

2. Ningún sentido de culpa:
La vida de la gente normal que ellos lastiman es incomprensible para ellos. La conciencia, para un psicópata, es meramente “conocimiento intelectual de las reglas que otras gentes componen”, y nada más. (Hare, 132). Para los psicópatas esenciales, la vida es la búsqueda de atracciones inmediatas, momentos de placer y sensaciones temporales de poder. A menudo actúan en un capricho y alcanzan sus metas a expensas de otros, con completa indiferencia para sus víctimas.

Como analogía, imagínese teniendo una leve urgencia para un bocado. No obstante, la puerta de la cocina está cerrada, con candado y con un sistema de alarma. Viendo que la puerta está con llave, recogen un hacha para derribarla (de todas formas, pronto la iba a sustituir). Al tajar la puerta, la alarma suena molestamente hasta que usted la destruye también. Después de demoler la puerta, usted entra a la cocina y come su bocado. Ahora imagínese como psicópata y la puerta es un ser humano, la molesta alarma, sus gritos de dolor y agonía. Después de destajar al humano, sofocando sus molestos gritos, ¡se sienta a gozar su bocadillo!

3. Inhabilidad de amar:
Los psicópatas esenciales ven el ‘amor’ de una pareja como un cuento de hadas del ‘otro’ mundo de humanos normales. Al igual los conceptos religiosos o morales como ‘amar al prójimo’ son vistos como ingenuidades infantiles. Para ellos el amor es meramente un fenómeno efímero dirigido a una aventura sexual. Mientras puedan profesar convincentemente de las maneras más románticas y significativas, estas exhibiciones son pronto reemplazadas con egoísmo, arrogancia y hedonismo.


OTRAS CARACTERÍSTICAS

“Reacciones humanas naturales … golpean al psicópata como extrañas, interesantes y aun cómicas. Por lo tanto nos observan … Se vuelven expertos en nuestras debilidades y a veces efectúan despiadados experimentos.”
(Lobaczewski, 90)


CONCEPTOS EQUIVOCADOS ACERCA DE LA PSICOPATÍA


LISTA DE COMPROBACIÓN DE LA PSICOPATÍA DE ROBERT HARE

“El te elegirá, te desarmará con sus palabras y te controlará con su presencia. El te deleitará con su ingenio y con sus planes. Te mostrará un buen rato, pero siempre te pasa la factura. El te sonreirá y te engañará, y te asustará con sus ojos. Y cuando ha terminado contigo, y sí que terminará contigo, te abandonará y se llevará con el tu inocencia y tu orgullo. Te dejarán mucho más triste, pero no mucho más sabio, y por largo tiempo te preguntarás que es lo que pasó y que fue lo que hiciste mal. Y si otro de su clase viene a tocar tu puerta, ¿la abrirás?”

(citado por Hare, “Sin Conciencia, 21)

“Cuando estoy trabajando, lo primero que hago es agarrarte. Busco un ángulo, una esquina, averiguo lo que necesitas y te lo doy. Luego es tiempo del reembolso, con intereses. Aprieto los tornillos.”

(citado por Hare, 147)

En Sus Propias Palabras:


UN PSICÓPATA RESPONDE A LA LISTA DE COMPROBACIÓN DE HARE

  • Fácil y Superficial:
    “Que hay de negativo en las habilidades de articulación?”

  • Egocéntrico y Grandioso:
    “¿Cómo puedo lograr algo si no alcanzo hasta arriba?”

  • Carencia de Empatía:
    “La Empatía hacia el enemigo es una señal de debilidad.”

  • Mentiroso y Manipulador:
    “¿Porqué ser veraz con el enemigo? Todos nosotros somos manipuladores hasta cierto grado. . ¿Qué no es común la manipulación positiva?”

  • Emociones Superficiales:
    “La cólera puede conducir a ser etiquetado como psicópata.”

  • Impulsivos:
    “Podría ser asociado con creatividad, viviendo en el ahora, siendo espontáneo y libre.”

  • Controles de Conducta muy pobres:
    “Arrebatos violentos y agresivos podrían ser un mecanismo de defensa, un falso frente, una herramienta para la supervivencia en la jungla.”

  • Necesidad de emociones:
    “Valor para rechazar la rutina, lo monótono o no interesante. Viviendo al borde, haciendo cosas que son riesgosas, emocionantes, desafiantes, viviendo la vida de lleno, estando vivo en vez de lo monótono, aburrido y casi muerto.”

  • Carencia de responsabilidad:
    “No debería uno centrarse en las debilidades humanas que son comunes.”

  • Problemas tempranos de conducta y comportamiento antisocial de adulto:
    “¿Es un récord criminal reflectivo de maldad o disconformidad?”

  • Carencia de remordimiento o culpa: Sin respuesta (Citado por Hare, 69-70)


UNA VISIÓN DEL AMOR

“ Después de dispararle a sus hijos [Diane Downs] tuvo una aventura con Jason Redding y escribió: “Pero Bert estaba en el pasado, y Jason en el presente. De verdad, estaba escribiéndole a Bert contándole cuanto lo amaba, que el fue el único hombre en la tierra para mi. Cuando comenzó a rechazar las cartas, yo comencé a guardarlas en un cuaderno, haciendo una entrada cada noche, la mayor parte de veces un párrafo o dos, una página como máximo.

Sus entradas eran iguales, apenas con diferente fraseología: ‘Yo te amo, Bert, ¿porqué no estás aquí, te necesito, tu eres el único hombre para mi.’ … Me mezclé un trago y escribí mis vacías palabras de amor a Bert mientras me hundía en un baño caliente de espuma. … Pensé en Bert. … Minutos más tarde, Jason tocó la puerta, y al volar hacia debajo de las escaleras me encontré con el, y mis pensamientos sobre Bert volaron también.” Las “palabras vacías de amor” de Diane eran una fuente de orgullo para ella, como si su uso fuese enteramente intencional, diseñadas para un propósito en particular.”

(Hare, 132)

OTRAS PSICOPATÍAS

Hay un grupo de psicopatías que ocurren dos o tres veces más que aquellas de psicopatía esencial (de las cuales Lobaszewski calculó como un 0.6% en Polonia), en aproximadamente 2-3% de la población general. Estos individuos también intentan enmascarar su mundo de experiencias diferente, aunque pudieran intentar jugar el papel en el mundo de gente normal; esta no es una típica “máscara de Cleckley”.

Los casos menos extremos logran ajustarse a la vida social, a menudo tomando ventaja de la apreciación de la gente normal de las artes, con sus extravagantes y desviadas creaciones literarias, a menudo sádicas. Ellos logran insinuar que su mundo de ideas y experiencias es auto-evidente, de esa manera esclavizando mentes menos críticas. La más frecuente de estas psicopatías es la psicopatía asténica.


Otras psicopatías que juegan un papel menor en la ponerogénesis macrosocial incluyen la psicopatía anancástica (Obsesiva-compulsiva), psicopatía histérica (histriónica) y la psicopatía esquirtoidal.

Mientras que el desorden de personalidad dependiente pueda haber surgido de la clasificación antigua de desorden de personalidad asténica, como observado arriba, los diagnósticos pueden haber vagado lo suficientemente aparte como para ya no aplicar al mismo desorden específico.

PSICOPATÍA ASTÉNICA

Como la psicopatía esencial, la psicopatía asténica presenta cada nivel posible de intensidad. Tales individuos carecen de vigor y son hiper sensitivos. Ellos típicamente emulan una nostalgia superficial y pueden mostrar punzadas superficiales de conciencia después de una conducta culpable, mostrando que sí tienen alguna habilidad para juzgar una situación psicológica.

Son generalmente menos inteligentes Son usualmente menos inteligentes que la gente normal, y demuestran habilidades inconsistentes e inexactas de razonamiento. Los casos más severos son bastante anti-psicológicos y despectivos de la gente normal, y son más activos en una escala más grande (es decir, en el mundo literario o en la arena política) que en las relaciones personales.
Como resultado de su visión falsificada del mundo, raramente se puede confiar su opinión sobre otros. Una máscara de cordura cubre sus desviadas aspiraciones personales y capacidades, y mientras es amistoso con aquellos que no notan sus fallas, son hostiles con aquellos con un conocimiento psicológico exacto.

Estos individuos son menos vitales sexualmente que los psicópatas esenciales, a menudo repelidos por las sexualidad humana normal. Como resultado, pueden fácilmente aceptar el celibato como modo de vida, (quizás inspirando la viciosamente antipsicológica actitud de la Iglesia católica).

Acompañando su afecto superficial, los psicópatas asténicos tienen sueños idealistas de reformar el mundo. Sin embargo, no pueden ver los resultados o implicaciones para sus planes. Por ejemplo, pueden volverse firmes comunistas (como Dzerzhinsky), y en su deseo para un mundo mejor, matan a millones.

Individuos más ingenuos podrían ver pobres condiciones sociales como justificación para tal visión radicalizada.

PSICOPATÍA ESQUIRTOIDAL

“Si ese fuera el caso [es decir que el esquirtoidismo (skirtoidism) es un fenómeno biodinámico resultante del cruce de grupos étnicos extensamente separados], los Estados Unidos debería de estar lleno con esquirtoides, una hipótesis que merece observación.

(Lobaczewski, 136)

Los extravagantes esquirtotímicos (Skirtotymic¿?), en contraste con los asténicos, son individuos vitales, egotistas y de pellejo grueso. Como tales, hacen muy buenos soldados. Ellos poseen alta resistencia física y psicológica en tiempos turbulentos, sintiéndose mucho más en casa en el campo de batalla que con una familia.

CHACALES

Estos Individuos son todavía un misterio. ¿Cómo clasificar a estos mercenarios contratados y asesinos profesionales que son rápidos tomando las armas y ejecutando un deber según lo dirigido? Ningún sentimiento ni sensación les inhibe su ejecución, y no obstante, ninguna de las descripciones de psicopatías o caracteropatías aplican a ellos. Ellos carecen de locuacidad e impulsividad de los psicópatas esenciales, o el falso idealismo de los asténicos.

Posiblemente son híbridos de las otras psicopatologías (psicopatía esquizoidea y esencial, o esquirtoidismo (skirtoidism).


PONEROLOGÍA:

EL MAL ES UNA ENFERMEDAD

SOBRE LA MALDAD: BATALLANDO CONCEPCIONES ERRÓNEAS

A. Psicopatía: La Causa del Mal
B. Ponerología: Una Nueva Ciencia

“La sobre-simplificación del cuadro causativo en lo que concierne al génesis del mal, a menudo a una sola causa fácilmente comprendida o un perpetrador, por sí mismo, se vuelve una causa en este génesis… Cualquier intento de explicar las cosas que ocurrieron durante la primera mitad de nuestro siglo (veinte) por medio de categorías generalmente aceptadas en el pensamiento histórico, deja una sensación molesta de insuficiencia. Solamente un acercamiento ponerológico puede compensar este déficit en nuestra comprensión, como lo hace la justicia al papel de los varios factores patológicos en el génesis del mal en cada nivel social.”

(Lobaczewski, 144, 109)

Nuestra moderna cultura occidental carece de un marco adecuado para entender las causas y procesos de lo que comúnmente nos referimos al mal en nuestra historia. El Tercer Reich, la Revolución Bolchevique, Stalinismo… Nuestro cuerpo literario, las ciencias sociales y nuestro sentido común de moralidad solamente rascan la superficie de una verdadera comprensión de la naturaleza del mal.

Así, las personas que, de hecho, son los iniciadores de la mayor actividad ponerogénica pasan desapercibidos. Nuestra carencia de entendimiento inevitablemente conducirá a los problemas que la mayor parte de la humanidad busca prevenir.

En la literatura y las películas, el mal es romantizado; retratado como misterioso, pero con todo hermoso; oscuro y en conflicto. Siempre hay un corazón de oro debajo del exterior de sangre fría. El psicópata de Hollywood, raramente descrito con exactitud, evoca nuestro disgusto y nuestra simpatía; héroes de Guerra matan a sus enemigos despiadadamente, viviendo, no obstante, vidas llenas le amor como esposos y padres. Si el villano no tuvo una infancia difícil, o no muestra ningún signo de una lucha de conciencia, es visto como “de dos dimensiones” y “poco realista”.

Los principales científicos sociales y psicológicos promueven una visión similarmente estrecha del mal, tratando solo con sus aspectos sociales y morales. En otras palabras, ellos estudian los efectos, no sus causas.

Uno de esos investigadores discute que,

“la mayor parte del mal es más bien el producto de gente ordinaria pillada en circunstancias inusuales, que no están equipados para hacerle frente de modos normales, que han trabajado en el pasado para escaparlas, evitarlas o desafiarlas, mientras están siendo reclutados, seducidos, iniciados al mal por autoridades persuasivas o presión obligatoria.”

Según este investigador, la línea de distinción entre un torturador sadista en Abu Ghraib, y un activista no-violento de paz es simplemente de una ocasión.

Estas visiones un poco ingenuas sobre el mal no están enteramente incorrectas. Las películas pueden describir con exactitud a un psicótico, o aun un asesino serial psicopático; la visión común del mal puede aceptar que las fragilidades humanas y las ambiciones a menudo degeneran en locura sangrienta. Sin embargo, ambos puntos de vista demuestran una completa ignorancia del papel casual de la psicopatología (especialmente la psicopatía esencial) en el génesis del mal, o ponerogénesis.

Las películas ignoran un análisis del padre psicopático que crea al niño traumatizado; las ciencias sociales ignoran la influencia de la psicopatía en las mentes de humanos normales y el proceso específico que de surgimiento a ignorar la propia conciencia.

Más aun, la visión común del mal todavía justifica parcialmente las soluciones manchadas de sangre de políticos anteriores, presentes y futuros. De tal manera está justificada la destrucción de Hiroshima y Nagasaki, las bombas en Dresden, hasta la ocupación actual de Irak y Palestina. Y sin un entendimiento del papel de la psicopatía, cualquier intento de evaluar objetivamente tales síntomas de maldad macrosocial, sin importar cuan exactos.

De tal manera, una verdad parcial puede ser usada como justificación y como un punto de reunión para más destrucción.

PSICOPATÍA – LA CAUSA DEL MAL

Los desórdenes psicológicos hereditarios o adquiridos y la ignorancia de su existencia, así como la naturaleza son las causas primarias de la maldad. El mágico número del 6% parece representar el número de humanos portadores de genes responsables para la maldad biológica, o quienes adquieren tales desórdenes en el curso de su vida.

Este pequeño porcentaje es el responsable de la gran mayoría de miseria y crímenes humanos, y de infectar a otros con su agrietada visión del mundo.

El alcance del mal no respeta ningún límite de raza, doctrina o ideología. Todas las razas portan los genes, y todas las escuelas de pensamiento son susceptibles a su influencia. Estos factores patológicos que influencian la conducta forman una compleja red. Solamente dentro de esta red puede ser entendido el “mal ambiental”, donde cualquier circunstancia puede influenciar a una persona normal a cometer actos dañinos

De 5,000 pacientes psicóticos, neuróticos y sanos, Lobaczewski identificó a 384 (un 7.7%) que causaron serio daño (físico y/o emocional) a otros. Algunos de estos han sido penalizados por sus acciones, y algunos han sido protegidos por el gobierno comunista de ese tiempo. Al contrario de la interpretación común moralista de malas acciones (“el mal consiste en tomar opciones malvadas”), y también contrario a los sistemas legales, los cuales ven a los psicópatas como cuerdos y así responsables de sus acciones. La gran mayoría (85%) de estos 384 individuos mostraron factores psicopatológicos influenciando su conducta.

Es probable que, sin la presencia de estos factores, las acciones dañinas no hubieran sucedido. Estos factores psicológicos limitan la habilidad del sujeto para controlar sus acciones. En este sentido, una interpretación moralista para la conducta psicopática es fundamentalmente errada.

Mientras que un sentido moral (del cual carecen los psicópatas) puede ser visto como necesario para ser considerado moralmente responsable, por no decir que los psicópatas deberán tener rienda suelta para destruir vidas. Individuos psicopáticos pueden tener un número de efectos sobre las personas normales: pueden fascinar, traumatizar, causar desarrollo patológico de personalidad, o inspirar emociones de venganza (un resultado de ver el mal como una simple “opción”).


Un ejemplo de esta variedad puede verse en la hueste de grupos, amigos por carta, partidarios y admiradores enamorados que conduce hacia peligrosos asesinos seriales como Richard Ramirez y Ted Bundy.

Un admirador de Ramirez dijo,

“Cuando yo lo veo, veo a un tipo realmente guapo que simplemente ensució su vida porque jamás tuvo a nadie quien lo guiara.”

Estos efectos y la confusión que engendran puede, entonces, conducir a y reafirmar nuestra ignorancia colectiva de tales individuos. Raramente hacemos responsable al individuo que influencia a otro a cometer el mal, sino que en vez de esto, solamente castigamos moralmente al agente de un acto. La verdadera causa de las acciones “malvadas” quedan sin castigo, tanto como se castigan a individuos en el ejército por los crímenes de sus superiores.

De hecho, la verdadera fuente del “mal” puede estar separada de una acción específica durante grandes extensiones en el tiempo (es decir, en la literatura y la tradición), y a grandes distancias (medios masivos de comunicación).

“El valor práctico de nuestra visión natural del mundo generalmente termina donde comienza la psicopatía.”

(Lobaczewski, 145)


PONEROLOGÍA: UNA NUEVA CIENCIA

Sin importar cuan elocuente y exacto los autores (novelistas, dramaturgos, poetas, historiadores) describan la ocurrencia del mal, una enfermedad no puede ser curada únicamente a través de su descripción. Nuestro lenguaje natural no puede adecuadamente explicar los conceptos rodeando tales fenómenos.

Solo una comprensión científica sacada de conceptos psicológicos, sociales y morales pueden acercarse al entendimiento necesario para prevenir la emergencia de locura total, vista muchas veces en la historia de nuestro planeta.

La Ponerología describe el génesis, existencia y extensión de la enfermedad macrosocial llamada maldad. Sus causas son rastreables y pueden ser repetidamente observadas y analizadas.

Cuando la humanidad logre incorporar este conocimiento a su apreciación natural del mundo, podrá tener un potencial defensiva, hasta ahora sin realizar.

SUSCEPTIBILIDAD: LA FORMA NATURAL DE VER EL MUNDO


1. Tendencias de Deformación de la Realidad
2. Condiciones de Vida
3. Procesos Inconscientes
4. Buenos Tiempos, Malos Tiempos: Los Ciclos Histeroides

Muchos factores contribuyen al desarrollo de nuestra personalidad. Nuestra visión natural del mundo y nuestra conducta están condicionadas por nuestra educación de la sociedad y familia, y por nuestra dotación genética individual y colectiva: nuestro substrato instintivo.

Mientras que el substrato emocional instintivo activo de los animales es el dictador principal de su conducta, el nuestro es más receptivo al control del razonamiento. Su base emocional forma la fundación para nuestros sentimientos y lazos sociales, los cuales nos permiten percibir estados psicológicos, costumbres humanas y morales. En resumen, está diseñado para apoyar la cooperación social y la supervivencia del grupo, a veces en contraste al igualmente fuerte instinto de auto-preservación.

Las diferencias entre individuos y entre naciones son así, igualmente influenciadas, dando surgimiento a lar ricas y variadas culturas del mundo. Perceptiblemente, las semejanzas entre las culturas muestran ciertas características universales, lo cual obviamente derivan de la naturaleza genética de nuestra especie. Las diferencias interraciales en el substrato instintivo son mucho menos llamativas que la diferencia entre los seres humanos normales y por portadores de ciertos defectos del substrato instintivo de la misma raza.

Mientras que la objetividad es posible rastreando las causas de nuestra personalidad, usando los mismos principios lógicos y metodológicos como en otras ciencias, tenemos una tendencia natural para afirmar que elegimos libremente nuestras propias intenciones y comportamientos. Rechazamos las condiciones externas que influencian nuestras acciones y forman nuestras personalidades. Así, nuestra visión natural del mundo no es perfecta. No siempre refleja una realidad objetiva, y a menudo somos ilógicos en nuestras creencias y nuestras toma de decisiones, como resultado.

Por suerte, mientras mejor sea nuestra comprensión de las causas humanas, mejor podremos liberarnos del condicionamiento que obstaculiza nuestra comprensión y toma de decisión.

TENDENCIAS QUE DEFORMANTES DE LA REALIDAD

CONDICIONES DE VIDA


Además de procesos psicológicos internos, otras condiciones contribuyen a la ponerogénesis. Por ejemplo, déficits intelectuales, ya sean como resultado de la edad, educación o dones naturales y errores morales contribuyen sustancialmente a la ponerogénesis.

Esto puede incluir ignorancia de diferencias psicológicas, una inhabilidad de reconocer la manipulación y la tendencia a darse cuenta de los propios deseos sin consideración al bienestar de otros.


PROCESOS INCONSCIENTES

“Procesos Psicológicos inconscientes dejan atrás el raciocinio consciente, tanto en tiempo como en alcance, lo cual hace posible muchos fenómenos psicológicos. … Aquellas personas que usan operaciones conversivas demasiado a menudo con propósitos de encontrar conclusiones convenientes o construir algunas astutas afirmaciones para logísticas o paramoralísticas, eventualmente comienzan a adoptar tal conducta por razones cada vez más triviales, perdiendo la capacidad del control consciente sobre su proceso de pensamiento en conjunto. Esto necesariamente conduce a errores de conducta, los cuales deben ser pagados por otros, así como por ellos mismos también”.

(Lobaczewski, 152, 3)

  1. Conclusiones bloqueadoras:

    “Hablamos acerca de que bloquear conclusiones en el proceso deductivo era apropiado en principio… pero se vuelve un obstáculo por un directivo precedente del subconsciente que lo considera [la conclusión] inconveniente o molesto.”

    (Lobaczewski, 152)

    Una persona normal tiene todas las herramientas e información necesarias para resolver un problema, o llegar lógicamente a una conclusión, pero si la solución contiene ideas contradictorias para creencias firmemente sostenidas, está ‘bloqueada’ del conocimiento consciente. Esto tipo de negación puede ser extremadamente dañino, conduciendo a intensas sensaciones de tensión y amargura.

    Por ejemplo, una esposa podría rechazar la conclusión de que su esposo la está engañando, aun cuando toda la evidencia lógicamente apunta a que este es el caso (es decir testimonios de amigos, extrañas llamadas telefónicas de alguna mujer desconocida, lápiz de labio en el cuello de la camisa). Cuando alguien que apoya la guerra en curso en Irak es confrontado con el hecho de que se han matado casi un millón de iraquíes como resultado de su apoyo, este hecho puede ser subconscientemente bloqueado.

  2. Selección de premisas: En lugar de afectar la aceptación de molestas conclusiones, este proceso bloquea la pieza de las piezas de información que conduce a la formación de una conclusión. Al determinar la moralidad de la ocupación de Palestina, muchos rechazan que los Palestinos fueron étnicamente limpiados en la Nabka de 1948. Aceptando esta fecha conduciría a una conclusión correcta, no obstante perturbadora en cuanto a la moralidad de la ocupación militar israelí.

  3. Sustitución de premisas: Este es el proceso más complejo, y consiste en sustituir otra información por aquella ya rechazada, haciendo una conclusión más cómoda Este proceso es a menudo efectuado colectivamente, usualmente en comunicación verbal. En el caso de Palestina, algunos grupos se han convencido a sí mismos que no hay tal cosa como un palestino: Palestina estaba vacía cuando la encontraron los judíos, dicen ellos. Esto podría ser llamado “mentirse a sí mismo”, o una mentira que conscientemente nos contamos y luego llegamos a creer que es verdad.

    El pensamiento conversivo es altamente contagioso y actúa como puerta para una peligrosa infección para material verdaderamente patológico. Las personas que han perdido su capacidad para el pensamiento lógico (y así la habilidad de distinguir entre la verdad y la mentira) son así más proclives a aceptar la paralogiza y la par amoralidad de los psicópatas y caracteópatas. Por ejemplo, observe la conducta del “Derecho Cristiano” y su aceptación no crítica a la propaganda de guerra.

EL CICLO HISTERIODAL

En su búsqueda de una buena vida, la humanidad primero usó la fuerza de los animales, luego se volvió a explotar a sus compañeros humanos. De tal manera, las semillas del sufrimiento y la desigualdad pueden ser encontradas en nuestra búsqueda auto-indulgente de la “felicidad”. De esta manera, los buenos tiempos le dan paso al nacimiento de malos tiempos. El conocimiento aprendido por el sufrimiento en los malos tiempos conduce a la creación de los buenos tiempos, y así, el ciclo se repite.

Cuando una sociedad es auto-indulgente (hedonística) y los tiempos son “buenos”, la percepción de la verdad acerca del ambiente real, y en particular, la comprensión de lo que una es una saludable personalidad humana y cómo se consolidan tales personalidades, cesa, primero que nada de ser la prioridad social más alta, luego cesa de ser generalmente entendida y finalmente cesa aun de ser recordada como parte del inventario del conocimiento humano.

La comprensión y la acumulación de conocimiento pareciera ser un “trato hecho” (es decir, declaraciones como: “No hay nada que pueda ser descubierto ya en la física” a finales del siglo diecinueve, o “Somos el resultado final y la meta final de la evolución”).

La búsqueda de la verdad es, entonces, considerada ser una actividad insustancial por la misma razón de que son buenos tiempos.

Esto, desafortunadamente es una confusión del efecto (los buenos tiempos) con la causa (el esfuerzo dedicado a entender y las organizaciones sociales que concuerdan con la realidad creadas por ese entendimiento, el cual trajo a los buenos tiempos). Un entendimiento profundo puede volverse “pasado de moda” o aún puede ser despreciado. Por ejemplo, jóvenes estudiosos de la clase alta victoriana eran etiquetados como “empollones”, ahora, en los Estados Unidos, tales estudiosos pueden ser aconsejados a que “consigan una vida.”


Habiendo arribado a la cima de la rueda de la fortuna, mucha gente se olvida que, sin transformación evolutiva a otro nivel, es una rueda, y no hay más donde ir sino hacia abajo.

Aquí están la esencia desnuda del ciclo histeroidal con un énfasis específico en los procesos mentales implicados.

  1. La búsqueda de la verdad revela “inconveniente”, es decir, hechos moralmente embarazosos. Por ejemplo, los propietarios de esclavos cristianos siendo recordados que tener esclavos no era una actividad muy cristiana; o de otra manera, estadounidenses no prejuiciados siendo informados que sus dólares de impuestos están siendo gastados en metas racistas, es decir, para limpiar étnicamente a los palestinos de la tierra codiciada por los Sionistas. Las sociedades hedonistas reprimen el hecho que ellos sacan provecho del sufrimiento de otros.

  2. Al principio, cuando se encuentran hechos moralmente embarazosos, son conscientemente evitados. Por ejemplo, el sujeto es cambiado repentinamente; o se entabla una discusión o se concluye sin avanzar absolutamente en el tema.

  3. Cuando se evitan hechos moralmente embarazosos demasiado con demasiada frecuencia, deja de ser un proceso consciente y queda relegado al subconsciente; es decir, se vuelve un hábito.

  4. El hábito de evitar hechos moralmente embarazosos es contagioso. Se vuelve un hábito socialmente aceptado, la cosa “de moda” a hacer.

    • “La ’gente de bien’ nunca discute tales cosas, y ciertamente no en público”, es un sentimiento expresado innumerables veces en el siglo diecinueve.

    Lobaczewski señala que el Emperador Guillermo I tuvo un trauma cerebral en su nacimiento, y numerosas limitaciones, tanto físicas como psicológicas, las cuales fueron completamente encubiertas por las personas alemanas, que, por ejemplo, es casi imposible encontrar la fotografía de este emperador con su brazo gravemente marchitado visible.

  5. El razonar para sacar conclusiones válidas se vuelve imposible porque las brechas dejadas por los “inconvenientes” factores oprimidos. El subconsciente compensa sustituyendo “premisas” que son menos embarazosas moralmente, como para poder continuar sacando conclusiones, aunque las conclusiones ahora sacadas son, necesariamente falsas. Esta es la crónica evitación del punto crucial del asunto.

  6. La gente crece perceptiblemente más egotista, y la sociedad, en su totalidad, más emocional e histérica. Hay muchísima confusión en cuanto a los valores, y tales sociedades crecen para ser vistas como arrogantes y hedonísticas.

  7. Cuando la desviación de una realidad se vuelve lo suficientemente grande, la persona o la sociedad se vuelven patológicas, y hacen juergas de asesinato o guerras mundiales sin sentido y sangrientas revoluciones son la perspectiva.

En fin, durante las buenas épocas, los valores morales, intelectuales y de personalidad volvían al punto donde una sociedad está madura para la manipulación de encantadores de serpientes y compinches de carisma digno de Rasputín. Los individuos se vuelven emocionalmente volátiles, egotistas e intolerantes respecto a otras culturas.

El resultante sufrimiento hace necesaria una gran fuerza mental y física para luchar por la existencia y la razón humana. Lentamente, lo que se ha perdido es reaprendido.

Los tiempos difíciles dan lugar a que los valores necesarios conquisten el mal y produzcan mejores tiempos.


THE GENESIS OF EVIL

1. Asociaciones Ponerogénicas
2. Ponerización
3. Patocracia

La causa más importante del mal está en la interacción de dos factores humanos:

1) Ignorancia humana normal y debilidad.
2) La existencia y la acción de un pequeño, pero extremadamente activo grupo estadístico (4-8% de la población general) de individuos psicológicamente desviados.

La ignorancia de la existencia de tales diferencias psicológicas es el primer criterio de la ponerogénesis. Es decir, tal ignorancia crea una abertura en donde tales individuos pueden actuar desapercibidos.

La presencia de tal “enfermedad” a nivel individual es descrita en la sección Casi Humanos. No obstante, dependiendo del tipo de actividad de los individuos psicopáticos y caracteopáticos, el mal puede manifestarse en cualquier nivel social. Mientras más grande sea el alcance de la influencia del psicópata, mayor daño es hecho. Así, cualquier grupo de seres humanos puede ser infectado o “ponerizado” por su influencia. De familias, clubes, iglesias, negocios y corporaciones hasta naciones enteras.

La forma más extrema de tal mal macrosocial es llamado “patocracia

ASOCIACIONES PONEROGÉNICAS

“En cualquier sociedad de este mundo, los individuos psicopáticos y algunos de los otros tipos de desviados crean una red activa ponerológica de convivencia común, parcialmente extraña de la comunidad de personas normales. … Su sentido de honor los obliga a mentir e insultar a ese ‘otro’ mundo humano y sus valores a cada oportunidad.”

(Lobaczewski, 138)

“Podríamos enumerar varios nombres atribuidos a tales organizaciones… pandillas, turbas criminales, mafias… que astutamente evitan choques con la ley mientras buscan ganar su propia ventaja. Tales uniones frecuentemente aspiran al poder político para imponer su legislación conveniente sobre las sociedades, en nombre de una ideología convenientemente preparada, sacando ventajas en la forma de una prosperidad desproporcionada y la satisfacción de su anhelo de poder.”

(Lobaczewski, 158, énfasis agregado)

Las pandillas siempre han proporcionado grandes oportunidades para jóvenes psicópatas. Sus tendencias impulsivas, egoístas, insensibles, egocéntricas y agresivas fácilmente se mezclan fácilmente – e incluso podrían dictar el tono – de muchas de las actividades de las pandillas. De hecho, no puede haber muchas otras actividades que produzcan tantas recompensas para los psicópatas violentos, con tal impunidad.”

(Hare, 176)

Viviendo en un mundo cuya moral y costumbres no tienen significado para ellos, e incluso las ven como opresivas, los psicópatas sueñan con un mundo “feliz” y “justo”, en donde su visión depravada del mundo es aceptada como realidad.

Ellos buscan, por cualquier medio necesario, alcanzar posiciones en el gobierno en donde sus sueños pueden dar frutos. Si bien la injusticia sí existe en una sociedad, sus declaraciones respecto a la ‘injusticia’ de su situación pueden resonar con aquellos que realmente sí experimentan tal injusticia. Así, las doctrinas revolucionarias pueden ser aceptadas por ambos grupos por razones totalmente opuestas.

Los grupos Ponerogénicos son aquellos con un número estadísticamente alto de individuos patológicos, hasta el punto en que el grupo como un todo, practica una conducta egotista y patológica. Estas personas actúan como líderes y hechizadores ideológicos, y mientras que la gente normal pudiera actuar como miembros, ellos han típicamente acumulado varias deficiencias psicológicas. Aquellos que no son susceptibles a tales influencias son excluidos del grupo. Estos grupos pueden, ya sea infiltrarse en gobiernos existentes, o ejercer su influencia desde “detrás del telón”.

Soborno, chantaje, asesinato y actos de terror similares son utilizados para alcanzar estos fines.

PONERIZACIÓN

El primer paso en la ponerización de un grupo a menudo parece como una distorsión moral de la ideología original del grupo. La existencia de conceptos simplistas (es decir, si moral o legal) bloquea cualquier habilidad para pensamiento crítico con relación a la existencia de psicópatas o su posible influencia en el envoltorio principal de la ideología del grupo. Tales conceptos doctrinarios son prevalecientes en la ideología neoconservativa.

Por ejemplo,

“Si no estás con nosotros es que están en contra de nosotros (en la Guerra contra el Terrorismo War on Terror)” y el uso completamente arbitrario de las etiquetas “terrorista”. “simpatizante de terrorista”, y “sospeche de ser terrorista.”

Así como es normal en la vida de cualquier humano experimentar una declinación en la Resistencia psicológica o fisiológica (llevando así a fallas morales o infecciones bacteriológicas), los grupos experimentan también tales crisis. La presión que lleva a estas crisis podría ser causado por influencia de otros grupos, una condición histérica aumentada o una crisis espiritual general en el ambiente.

La debilidad resultante de las habilidades del razonamiento apropiado y el pensamiento crítico, deja una abertura para la actividad de los psicópatas y caracteópatas. Su influencia, entonces, da lugar a más declinación en el funcionamiento moral e intelectual. Lo absurdo de tal dinámica puede ser visto en el hecho que a Richard Cheney, un psicópata obvio, le sea permitido sostener la posición de vice-presidente.

Aun cuando le dispara a su compañero de caza en la cara, los medios de comunicación y el público estudiosamente racionalizarán su comportamiento grosero y psicopático. (Ver el Análisis de McGowan sobre el incidente en cuestión Dave McGowan’s analysis of the incident in question.)

Cuando tales individuos son tratados como normales, más individuos perceptivos dejarán el grupo. Cuando el grupo se ha hecho suficientemente patológico, sus miembros percibirán la nueva dirección en términos morales (es decir, “Debemos matarlos a todos basados en los principios de justicia y democracia”), o como una forma de terror psicológico.

Mientras más gente sana deje el grupo, adquiriendo más posiciones contrarrevolucionarias, se les unen más individuos con anomalías psicológicas, quitándose las máscaras de cordura aun más a menudo. Sin el conocimiento adecuado, los individuos normales que han sido expulsados de un grupo así sufrirán inmensamente, cortados de su razón ideológica original para unírseles. Infectados con emociones malsanas y material patológico, ellos pueden asumir posiciones en oposición a aquellas que anteriormente siguieron.

Nuevos miembros son analizados psicológicamente. Nadie con demasiada independencia o normalidad psicológica es permitido en el grupo. (Tal protección debería haber tenido lugar para desarraigar a los psicológicamente desviados en primer lugar.) Los detractores son tratados con condenación paramoral.

En pocas palabras, los pacientes se han tomado el asilo.

PATOCRACIA

La primera fase de la enfermedad macrosocial, es decir, histerización social es la abertura a través de la cuales se manifiesta la patocracia. Tal período de crisis espiritual social está asociado con el agotamiento de los valores ideales, morales y religiosos que hasta ahora han alimentado a la sociedad en cuestión.

Los individuos y grupos crecen para ser cada vez más para el auto-servicio, y se van aflojando los lazos de deber moral y redes sociales.

Patocracia = ENFERMEDAD


La gente se preocupa por cosas triviales, ignorando asuntos más importantes tales como compromiso al futuro, o implicación en asuntos públicos.

El rasgo más característico de tal período es una histeria difundida, como aquella del cuarto de siglo en Europa que precedió la 1ª Guerra Mundial. Tiempos “Felices” de paz son necesariamente dependientes de injusticia social, y los hijos de las clases privilegiadas aprenden temprano en sus vidas a reprimir las ideas de que ellos y sus familias están beneficiándose de la injusticia de otros. Tales mecanismos inconscientes de defensa causa que estos individuos desacrediten los valores de aquellos cuyo trabajo explotan. Estos procesos conducen a un estado histérico de lógica inhibida y razonamiento.

Esta rigidez de pensamiento, entonces, es pasada a la siguiente generación a un grado todavía mayor.

Los patrones histéricos finalmente son pasados de la clase gobernante a las clases menos privilegiadas. Este característico desprecio para cualquier crítica efectiva, para patrones normales de pensamientos y naciones, hace obvia la necesidad de censura de los medios de comunicación.

Un censor patológicamente hipersensible vive dentro de cada ciudadano.

Esto ha sido demostrado repetidamente por los medios de comunicación estadounidenses con relación a las omisiones y distorsiones de:

  1. el Reporte de la Comisión Kean-Delikow 911 Kean-Zelikow 911 Commission Report (leído también como El Reporte de la Comisión 9/11: Omisiones y Distorsiones The 9/11 Commission Report: Omissions And Distortions)

  2. la propaganda que conduce a la Guerra de Irak

  3. el numero de muertos de ciudadanos iraquíes

  4. la realidad en Palestina

“Cuando gobiernan tres “egos” – egoísmo, egotismo, y egocentrismo – la sensación de lazos sociales y responsabilidad hacia otros desaparece, y la sociedad en cuestión se divide en grupos cada vez más hostiles unos con otros. Cuando un ambiente histérico deja de diferenciar las opiniones de personas limitadas, no del todo normales, de aquellas de personas normales, razonables, esto abre la puerta para que entre la activación de factores patológicos de diversas naturalezas.

(Lobaczewski, 177)

Esta fase histeroide es a menudo seguida por un período de guerra, revolución, genocidio y la caída de imperios: la patocracia.

Referencias:

http://www.elespiadigital.com/index.php/tribuna-libre/3572-guerra-limbica-y-qel-interruptor-de-la-paranoiaq-de-martha-stout-

http://www.ponerology.com/