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Familias de poder

ESTAFA Y GUERRA: KHAZARIA (VIII): Sus orígenes y sus motivaciones. LOS ARIOS (VIII. c) Medio Oriente: del Demiurgo al Medio Oriente y hacia los ASHKENAZIS. Sigamos negándolo.


Hasta en vacaciones me encuentro con Pedro botero, amigo hasta que me meta en sus calderas y eructe los restos de mis carnes mal-olientes por el calor, y me dice:

Moloc, Dios semita, Crhonos, Sabbath:

Deuteronomio 12:27 “y ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre, sobre el altar de Jehová tu Dios; y la sangre de tus sacrificios será derramada sobre el altar de Jehová tu Dios, y podrás comer la carne.”
Éxodo 22:29-30 “No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos. Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

Génesis, 8:20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 8:21 Y percibió Jehová olor grato”.

“Podría decirse que toda religión que de alguna manera fomente el sacrificio de sangre de animales o humanos es una religión demiúrgica. Este es el caso del judaísmo, del islamismo, del Vudú africano, de la Santería y de diversas formas de satanismo (Satán-Saturno). El derramamiento de sangre es sabroso para Yavéh-Moloc y esta es la señal clásica de una religión moloquita.”

“Cristóbal Colón, converso al catolicismo cuyos primeros viajes fueron financiados por la comunidad judía europea que buscaba una “tierra prometida” en América (de cuya existencia ya estaban enterados mediante informes provenientes de mercaderes turcos, templarios y de los mismos vikingos que habían llegado al continente mucho antes que Colón) fue uno de los grandes asesinos de la historia. Ordenó toda una serie de matanzas muy cruentas y en la mayoría de los casos totalmente injustificadas, llegando a extinguir grupos humanos enteros como los caribes.”

“En Estados Unidos diferentes grupos supremacistas negros se convirtieron al judaísmo generando el movimiento de los Hebreos Negros, algunas de estas sectas muy violentas y encontradas responsables de muchos homicidios como la temible Nación de Yahweh, las cuales promulgan que los verdaderos hebreos, el pueblo elegido, son los negros y claman por la destrucción de los blancos a quienes identifican con Babilonia, el enemigo tradicional de Israel.”

“El Islam es otra religión de gran popularidad entre los africanos, tan así que fue usada como símbolo de nacionalismo por los supremacistas negros antiblancos de Estados Unidos; los Black Muslims, grupos violentos y criminales que derivaron en las extrañas sectas de la Nación del Islam y el Nuwaubianismo, las cuales aseguran en sus doctrinas que los blancos son inferiores, un experimento genético creado por un médico-brujo africano llamado Yakub, un “demonio blanco” que debe ser exterminado. La variante europea de estos movimientos islámicos afrocéntricos es la Tribu KA dirigida por Stellio Capo Chichi, negro francés de origen beninés condenado por diferentes delitos y nombrado dirigente del Partido de las Panteras Negras en Francia por el adherente de la Nación del Islam y líder de este partido racista negro Malik Zulu Shabazz. La basta mayoría de africanos son vuduistas (eufemísticamente llamados cultos tradicionales), mahometanos, cristianos, santeros o judíos. Muy pocos africanos sienten inclinación por religiones pacifistas de origen exclusivamente indoeuropeo como el budismo.”

“Devolviéndonos a la antigüedad, tras la división del Reino de Israel en dos entidades políticas independientes y enemigas; el Reino de Israel al norte con capital en Siquem y luego en Samaria, y el Reino de Judá al sur con capital en Jerusalén las doce tribus dejaron de estar unificadas. Los asirios conquistaron a los israelitas del norte en el 722 A.C. y deportaron a la población a través de todo el mundo antiguo. El término judío se refiere en realidad solo a los de la tribu de Judá que luego también fue deportada pero por los babilonios. La tribu de Efraín llegó a Afganistán y son los ancestros de los modernos pashtum, la etnia mayoritaria de Afganistán y a la que pertenecían los Talibanes. Las atrocidades perpetradas por los talibanes contra su propio pueblo, como ejecuciones públicas, decapitaciones, lapidaciones y torturas horribles, son bien conocidas. Aunque musulmanes y antisionistas en apariencia, los talibanes siguen al pie de la letra una tradición religiosa coránica que deriva de las disposiciones más brutales de la Torá que, en efecto, ordena lapidaciones y torturas con gran ligereza. Además los talibanes dieron refugio a Osama Bin Laden, agente de la CIA cuya vinculación con los intereses estadounidenses sionistas y la conspiración del 11 de setiembre dejan muchas dudas.”

“La conversión del Imperio Jázaro al judaísmo implicó un nuevo hito histórico (si bien otros reinos se habían convertido al judaísmo en el pasado como los himyaritas yemeníes y el reino de Aksum en Etiopía). Por primera vez desde la desaparición del Reino de Israel los judíos contaron con una potencia, un estado propio con fuerza militar y con territorio, para satisfacer sus planes. Los jázaros eran un pueblo turcomongol muy violento y que realizaba sacrificios de sangre por lo que estaban ya de por si metafísicamente alineados con los cultos demiúrgicos. Protectores del judaísmo, los jázaros tomaban represalias contra cualquier acción en contra de las comunidades judías por parte de sus vecinos los imperios cristiano e islámico y, tras el final de Jazaria, tendrían que esperar hasta la creación del Estado de Israel para volver a tener una potencia política y militar a su servicio y para contrarrestar el “antisemitismo” es decir, cualquier oposición a sus fines.”

De la mezcla entre jázaros, judíos y europeos del este surgieron los modernos judíos Asquenazí. Pero la mezcla genética y la endogamia propia del pueblo judío provocaron el surgimiento de la enfermedad de Tay-Sachs, un mal casi específicamente judío que afecta a los asquenazíes mucho más que a cualquier otro grupo étnico y que, en Estados Unidos, afecta a 1 de cada 27 judíos[13]. Dicho mal es una enfermedad degenerativa del cerebro que produce ceguera, sordera, irritabilidad, depresión y parálisis entre otras cosas.

 

Otros buenos representantes de las tendencias psicológicas demiurgicas fueron los Soviets. Casi todos los líderes de la Revolución bolchevique eran de ascendencia judia, entre ellos Vladimir Ilich Ulianov Lenin, León Trotsky, Iósif Vissariónovich Dzhugashvili Stalin (su apellido materno Dzhugashvili significa hijo de judío), Labrenti Beria, Nicolai Bujarin e Iliá Ehrenburg. La Unión Soviética dirigida por estos soviets fue directamente responsable por la muerte de al menos 300 millones de personas, así como detenciones, trabajos forzados, torturas, hambrunas artificiales provocadas (como el Genocidio Ucraniano o Holodomor[14]) y los innumerables crímenes del Ejército Rojo instigados por el judío ruso Iliá Ehremburg en sus discursos a las tropas soviéticas;

 

“¡Soldados del Ejército Rojo, arrancad por la violencia el orgullo racial de las mujeres alemanas!…¡Violad, destruid, matad!”

 

“Alemania es una puta. Estamos en Alemania. Las ciudades arden y me siento feliz. Los alemanes no tienen alma. Levantaremos cadalsos en Berlín. El terror empuja a los alemanes y a sus hembras hacia el oeste. Alemania puedes dar cuantas vueltas quieras y arder y aullar en tu mortal agonía. ¡La hora de la venganza ha sonado!”

Los alemanes no son seres humanos. De ahora en adelante la palabra “alemán” es la peor maldición para nosotros. De ahora en adelante la palabra alemán debe golpearnos. Debemos decir no más. No debemos exitarnos. Debemos matar. Si no has matado al menos un alemán en un día, han desperdiciado el día. Si creen que su vecino matará a un alemán, no se dan cuenta del peligro. Si no matan al alemán, el alemán los matará a ustedes. El secuestrará sus familiares y los llevará a su maldita Alemania para torturarlos (Julio 7 de 1942).

Si no pueden matar a un alemán con una bala, mátenlo con la bayoneta. Si hay calma en su parte del frente o esperar la lucha, maten un alemán mientras tanto. Si ustedes dejan a Alemania viva, los alemanes colarán a los rusos y violarán a las rusas. Si matan un alemán maten a otro –no hay nada más diverido para nosotros que un puñado de cadáveres alemanes. No cuenten los días ni los kilómetros, cuenten solo el número de alemanes muertos por ustedes. Maten al alemán –esa es la solicitud de sus abuelas ¡maten a los alemanes!- esa es la oración de sus niños. ¡Maten a los alemanes! –su patria les pide. No fallen, no desistan ¡Maten! (Panfleto “Matar” de Eremburg).

No es suficiente con enviar a los alemanes al oeste de vuelta. Los alemanes deben ser cazados hasta la tumba. Ciertamente, un Fritz con el ojo morado es mejor que uno sin ojo, pero de todas las variedades de Fritzes la mejor es el muerto. (Ehremburg, Octubre de 1944 en Estrella Roja).

¡Maten valientes hombres del Ejército Rojo, maten! No hay nada de lo que el alemán no sea culpable. El Camarada Stalin nos ordeno que sacrifiquemos al animal rabioso. Rompan con la fuerza el orgullo racial de las mujeres alemanas. Tómenlas como su trofeo de guerra por derecho. Maten, valientes hombres del Ejército Rojo, maten.”

Después de todo y de esta demencia añoro cuando eramos cazadores, recolectores y seres libres y la demencia no imperaba entre nosotros.

Recuerdos de Göbleky Tepe

Aquí el artículo:.

Demiurgo: el Dios Vampiro

 

Las tierras del Medio Oriente se vieron alguna vez aterrorizadas por cierta deidad de naturaleza temible y crueldad insondable. Una deidad con una sed de sangre insaciable. Se trataba del dios semita Moloc, cuyo culto demandaba el sacrificio humano, preferentemente de niños.

 

Pero ¿Quién era Moloc? ¿Por qué alguien seguiría a un ser tan terrible? Historiadores griegos y romanos como Plutarco, Teodoro, Diodoro Sículo y Cletarco asociaron a Moloc con Cronos (el Saturno romano o dios del Sabbath), quizás por la costumbre que tenían ambos dioses de comer niños y los romanos mantuvieron dicha identificación. El mito de Moloc aseguraba que debido a una tragedia en el principio de los tiempos el espíritu de Moloch se había transformado a sí mismo en oscuridad al convertirse en materia, para redimirse se le ofrendaban niños que, entre más pequeños fueran mejor, ya que según esta doctrina los bebés eran los seres más cercanos a la materia, mientras que conforme la persona crece va desarrollando habilidades psíquicas y espirituales más elevadas, los bebés son todo ímpetu, todo Id, como los animales y por ende más hílicos o materiales que personas mayores.

 

Moloc era representado como un demonio con cuernos usualmente en estatuas doradas con la boca abierta y los brazos receptivos. Los niños inmolados eran lanzados dentro de la bocaza del demonio y terminaban en una hoguera incandescente en su estómago. Este culto brutal era muy popular entre los cananeos, fenicios y hebreos. Los fenicios llevaron el culto hasta su colonia en Cartago y se dice que tras la derrota militar frente a los griegos sacrificaron a 300 niños inocentes de las mejores familias de la aristocracia para contentar a Moloc. El rito se le conocía como Rito Molk.

 

¿Quién era Moloc? Los romanos lo asociaban con Saturno, una deidad muy oscura del panteón latino que devoró a sus hijos para evitar que estos lo derrocaran en el futuro, pero que fue derrotado por Zeus cuya madre ocultó para que no fuera devorado. Saturno es el dios del sábado, dios del Sabbath. También está asociado con el griego Cronos, dios del tiempo. Nos dice la Biblia:

 

Sabemos también que Yavéh ordenó a Abraham que realizara un sacrificio humano, la inmolación de su propio hijo Isaac (o Ismael según los mahometanos) algo que no parece sorprender al patriarca, quizás porque era una práctica común en la zona. Aún así Yavéh detiene a Abraham en el último instante y se conforma con el sacrificio de un borrego que, aunque también es un animal inocente, al menos es menos malo que sacrificar un niño. Algo similar nos dice el Génesis cuando Yavéh rechaza la ofrenda que le da Caín, una ofrenda vegetariana de cultivos, mientras recibe satisfecho la sangre del animal sacrificado por Abel. En todo caso está claro que Yavéh exige sacrificios de animales y que se siente complacido cuando matan seres vivos en su nombre. Este ritual o molk debe hacerse en holocausto, es decir, el animal sacrificado debe ser quemado de preferencia vivo, así lo ordena el Antiguo Testamento.

 

Deuteronomio 12:27 “y ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre, sobre el altar de Jehová tu Dios; y la sangre de tus sacrificios será derramada sobre el altar de Jehová tu Dios, y podrás comer la carne.”
Éxodo 22:29-30 “No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos. Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

Génesis, 8:20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 8:21 Y percibió Jehová olor grato”.

 

Aún hoy en día los judíos y los mahometanos practican los sacrificios sangrientos de animales en honor a su dios. La Teosofía y otras escuelas esotéricas consideran que los animales tienen alma (aunque no tiene Espíritu o Mónada como los humanos, al menos no mientras están en ese grado evolutivo), esa esencia espiritual básica hace que su asesinato ritual acompañado del dolor y el sufrimiento del infortunado ser sea suficiente para alimentar al Demiurgo Yavéh-Moloc a quien el humus de la sangre complace como una droga y que se nutre de la energía vital, aunque otras religiones más oscuras (sectas satánicas, vuduistas y cabalísticas) lo alimentan con sangre humana que es, como descubrieron los fenicios y los cartagineses, la que más le satisface.

 

Los herejes gnósticos del siglo I del cristianismo sentían que era inconcebible que un ser tan cruel fuera el mismo padre de Jesucristo quien había predicado el amor, la fraternidad y la paz. Algunos, como Marción, escribieron sendos tratados donde renegaban de cualquier influencia judía sobre el cristianismo. A este ente le llamaron el Demiurgo, dios imperfecto hijo de la diosa Sofía que era emanada por el Dios de la Luz, el Absoluto Imanifiesto perfecto e Increado que habita en la Pleroma.

 

El término Demiurgo fue acuñado por Platón en su diálogo Timeas. Para Platón existían dos realidades; el Mundo de las Ideas y el Mundo de las Formas, un universo espiritual (la Pleroma) y un universo material (el reino del Demiurgo) creado e imperfecto en el cual todo es una copia torcida del Mundo de las Ideas. Para Platón el Demiurgo no es el dios supremo sino que crea el universo físico a partir de las formas preexistentes las cuales son eternas (el Pleroma). La filosofía platónica y particularmente el neoplatonismo tendrían una influencia tutelar en el gnosticismo posterior. No es de extrañar entonces que la filósofa neoplatónica Hypatia de Alejandría rechazara contundentemente al cristianismo y que, como castigo, fuera martirizada de una forma horripilante por los acólitos del Demiurgo, grupos de cristianos fanáticos al servicio del enemigo de Hypatia el obispo San Cirilo que la despellejaron viva.

 

El mito de Saturno también se encuentra asociado a los conceptos gnósticos. Saturno es hijo de Urano, el dios del Cielo, concepto abstracto que puede ser fácilmente homologado a la Pleroma gnóstica y al Dios de Luz. La madre de Saturno es Gea, la diosa primordial o Sofía conocida en otras culturas como Gaia y que la Cábala llama Shekhina.

 

Podría decirse que toda religión que de alguna manera fomente el sacrificio de sangre de animales o humanos es una religión demiúrgica. Este es el caso del judaísmo, del islamismo, del Vudú africano, de la Santería y de diversas formas de satanismo (Satán-Saturno). El derramamiento de sangre es sabroso para Yavéh-Moloc y esta es la señal clásica de una religión moloquita.

 

El Demiurgo realiza pactos con diferentes pueblos para que estos lo adoren y se convierten en sus esclavos. El Zendavesta, libro sagrado del zoroastrismo, menciona que este fue el caso de los turanios con el dios del mal Ahrimán. Salvador Freixedo logra demostrar que el dios de los aztecas era el mismo que el dios de los hebreos dados los paralelismos entre las historias religiosas de ambos pueblos. Los aztecas, por mandato de su dios, celebraban sacrificios humanos sangrientos y practicaban la circuncisión.

 

Las cartas de Amarna enviadas por los gobernadores cananeos a los faraones de Egipto de quienes eran súbditos mencionan la presencia de unas tribus de saqueadores y maleantes llamados los habiru a quienes piden asistencia para reprimir por sus múltiples crímenes en la región de Canaán.

 

Siglos después los hebreos celebrarían con devoción la festividad del Purim, una de sus fiestas más sagradas donde conmemoran la muerte de 75.000 persas pasados por cuchillo incluyendo mujeres, niños y ancianos después de que la judía Esther seduce al rey persa Jerjes quien le concede su deseo; por influencia de Esther se ordena la muerte del visir antijudío Amán y su familia por crucifixión y luego se le permite a los judíos del Imperio Persa celebrar su masacre. Este baño de sangre es aún conmemorado en la fiesta del Purim que recuerda el genocidio persa.

 

Ya desde la Edad Media se denunciaban los famosos libelos de sangre realizados por misteriosas logias satánicas y cabalísticas. Registros históricos fiables de estos ritos sangrientos hay muchos[1] [2]. Existen muchos santos cristianos que fueron canonizados como mártires por haber sido sacrificados en libelos de sangre, entre ellos William de Norwich (c. 1132 – 1144) fue desangrado por judíos, San Hugo de Lincoln (1246 – 1255) fue crucificado, Andreas von Rin[3] (1459-1462) santo patrono de los niños y no-natos murió ahorcado en un ritual judío, Santo Dominguito de Val (muerto en 1250) crucificado por judíos a los siete años según la Iglesia Católica, el Santo Niño de la Guardia asesinado por criptojudíos (que luego fueron procesados y ejecutados) en el Toledo de 1460[4], San Simón de Trento muerto por un libelo de sangre judaico en 1475, etc. Todos estos son santos oficiales de iglesias cristianas mayoritarias como la Iglesia Católica y la Iglesia Anglicana y su martirio en medio de un ritual religioso sangriento judío forma parte misma de la doctrina oficial de las Iglesias.

 

Cristóbal Colón, converso al catolicismo cuyos primeros viajes fueron financiados por la comunidad judía europea que buscaba una “tierra prometida” en América (de cuya existencia ya estaban enterados mediante informes provenientes de mercaderes turcos, templarios y de los mismos vikingos que habían llegado al continente mucho antes que Colón) fue uno de los grandes asesinos de la historia. Ordenó toda una serie de matanzas muy cruentas y en la mayoría de los casos totalmente injustificadas, llegando a extinguir grupos humanos enteros como los caribes.

 

Tomás de Torquemada, otro “cristiano nuevo”, infame Inquisidor de crueldad enorme y miembro de la Orden de los Dominicos; los Perros de Dios, que controlaban la Inquisición.

 

El Padre Tomás, médico y religioso cristiano sirio muy querido entre la comunidad, fue asesinado por judíos en un ritual de sangre en 1840 lo que se conoció como el “Asunto Damasco”. Los perpetradores judíos arrestados por las autoridades sirias musulmanas confesaron no solo el homicidio ritual sino también la ubicación del cadáver (algo que no pudo haber sucedido por más torturas que les aplicaron de no ser que fueran los homicidas). Los asesinatos de Jack el Destripador en el siglo XIX en Londres mostraban que el asesino utilizaba simbología masónica y cabalística. El hijo de Charles Lindbergh (piloto, héroe nacional estadounidense y profundo antisemita) fue secuestrado a los tres años y su asesinato denotaba un contenido ritual espantoso.

 

Otro ejemplo sería la Masacre de Hebrón donde el Baruch Goldstein acribilló a balazos a más de veinte palestinos inocentes que oraban en las afueras de su mezquita e hirió más de cien hombres, mujeres y niños. Los ultraortodoxos judíos le erigieron un monumento en su honor como mártir del sionismo.

 

Más recientemente aún en Ucrania[6] se destapó un escándalo donde se descubrió que los israelíes importaban niños para usar sus órganos en transplantes. Existen diversas enfermedades y padecimientos directamente relacionados y a veces casi endémicos de los judíos (como el mal de Tay-Sachs) producto de sus costumbres endogámicas por lo que muchos de ellos requieren contantes tratamientos médicos costosos y los donantes n abundan.

 

Rituales sangrientos satánicos de tinte masónico y cabalístico se registran hasta bien entrado el siglo XX, algunos de los más recientes en Argentina. El escándalo sueco del tráfico de órganos israelíes en el que les removían órganos a víctimas palestinas para usos médicos judíos tuvo poca cobertura mediática pero resultó ser cierto[7].

El Vudú y la Santería también son religiones moloquitas o demiúrgicas que realizan sangrientas inmolaciones de humanos y animales. El Vudú es la religión tradicional de ciertas regiones de  Africa y la Santería se ha popularizado entre mestizos y mulatos caribeños. Relatos de cultos Vudú en Haití (realizados hasta la fecha) donde esclavos negros secuestraban niños y vírgenes para la celebración de sus horribles misas negras nos recuerdan mucho a los mismos libelos.

 

Las religiones generan un llamado de la sangre, lo que hace que ciertos grupos étnicos tengan una afinidad particular hacia religiones específicas por razones metafísicas. Las religiones más populares entre los negros africanos siempre han sido las demiúrgicas, además de su tradicional culto Vudú, el judaísmo se popularizó entre muchas tribus africanas tanto aquellas que descendían de las tribus perdidas de Israel como los lemba de África meridional y los falasha de Etiopía, así como los conversos al judaísmo como los igbo de Nigeria y los abayudaya de Uganda. En Estados Unidos diferentes grupos supremacistas negros se convirtieron al judaísmo generando el movimiento de los Hebreos Negros, algunas de estas sectas muy violentas y encontradas responsables de muchos homicidios como la temible Nación de Yahweh, las cuales promulgan que los verdaderos hebreos, el pueblo elegido, son los negros y claman por la destrucción de los blancos a quienes identifican con Babilonia, el enemigo tradicional de Israel.

 

Otros tantos africanos se convirtieron al cristianismo por influencia del colonialismo, aunque en el caso de Etiopía el cristianismo fue una manifestación de identidad cultural. El emperador de Etiopía llamado Negus era considerado descendiente del rey de Israel y se cree que el Arca de la Alianza es custodiada en tierras etíopes. Uno de los emperadores etíopes, Haile Selassie, fundó el rastafarismo, religión supremacista negra y consumidora de drogas que asegura (al igual que los Hebreos Negros) que los africanos son el pueblo elegido de Dios, el verdadero Israel y que los blancos no solo son inferiores sino malvados. Durante el Genocidio Ruandés, una de las muy frecuentes y muy sangrientas guerras intertribales africanas, muchos de los que promovieron el genocidio fueron sacerdotes católicos.

 

El Islam es otra religión de gran popularidad entre los africanos, tan así que fue usada como símbolo de nacionalismo por los supremacistas negros antiblancos de Estados Unidos; los Black Muslims, grupos violentos y criminales que derivaron en las extrañas sectas de la Nación del Islam y el Nuwaubianismo, las cuales aseguran en sus doctrinas que los blancos son inferiores, un experimento genético creado por un médico-brujo africano llamado Yakub, un “demonio blanco” que debe ser exterminado. La variante europea de estos movimientos islámicos afrocéntricos es la Tribu KA dirigida por Stellio Capo Chichi, negro francés de origen beninés condenado por diferentes delitos y nombrado dirigente del Partido de las Panteras Negras en Francia por el adherente de la Nación del Islam y líder de este partido racista negro Malik Zulu Shabazz. La basta mayoría de africanos son vuduistas (eufemísticamente llamados cultos tradicionales), mahometanos, cristianos, santeros o judíos. Muy pocos africanos sienten inclinación por religiones pacifistas de origen exclusivamente indoeuropeo como el budismo.

 

El culto al Diablo y la realización de ceremonias satánicas y cabalísticas con ritos de sangre también forman parte de la Masonería, aunque la mayoría de masones de rangos bajos desconocen esto. El masón y padre del satanismo moderno Aleister Crowley abogaba por la realización de sacrificios humanos, especialmente de niños, en sus escritos diabólicos[8]. El fundador de la Iglesia de Satán Anton LaVey reconoció que Crowley fue una gran influencia para él y a esta iglesia han pertenecidos figuras como el repulso  Marilyn Manson, promotor entre los jóvenes del suicidio y las drogas entre otras abominaciones.

 

Resulta curioso como esta idea se ha filtrado en la cultura popular; el teórico de la conspiración David Icke postula la teoría de que cierto pueblo es en realidad una raza de reptiles extraterrestres bebedores de sangre, crueles y sanguinarios provenientes de la constelación de Draco (Dragón). Aunque descabellada, tiene valor simbólico esta teoría al igual que la serie V o Los Visitantes (sobre reptilianos que conquistan el mundo), el libro sobre el vampiro Drácula (Dragón) de Bram Stoker y el personaje vampiro de Dragosani (dragón) en la novela Necroscope de Brian Lumley. Todos son una representación simbólica de una fuerza malévola que amenaza a la humanidad, bebe sangre (o realiza sacrificios de sangre como los que realizan los logias cabalísticas satánicas) y se le asocia con el dragón símbolo europeo del mal y la avaricia.

 

Es muy posible que el mito del vampiro como un aristócrata bebedor de sangre que pasa inadvertido por la sociedad sea inspirado en estos rituales satánicos cabalísticos practicados por ciertos aristócratas como Barbazul y Elizabeth Bathory, los cuales asesinaron a cientos de niños y niñas inocentes. Los asesinatos de Barbazul alias Guille de Rais, noble francés medieval y de la aristócrata húngara del siglo XVII Elizabeth Bathory son muy semejantes; ambos implicaron torturas y abusos sexuales en sus víctimas, ambos eran supervisados por una corte de nigromantes, brujos y cabalistas, y ambos desangraban a sus víctimas (como el rito halal/kosher) para bañarse con la sangre o beberla con fines de alcanzar la inmortalidad. Así, el vampirismo sería una representación simbólica de estas secretas logias satánicas y cabalísticas a las que pertenecerían individuos poderosos y que cometerían sus horribles libelos.

 

Algunos postulan incluso[9] que el mítico vampiro es una representación arquetípica de los rituales de sangre. Nuevamente esto debe tomarse con mucha precaución para no incurrir en teorías demasiado descabelladas. Los judíos son seres humanos normales, los hay buenos y malos. Si es plausible que sin tener nada que ver con el publo judio, oscuras logias cabalísticas y extremistas que existían marginalmente y que estaban en muchos casos vinculados a aristócratas muy ricos y poderosos (lo que les permitía cometer sus crímenes más fácilmente) fueran consciente o inconscientemente la inspiración para el mito vampírico. Se sabe que el dios Moloc exige sacrificios de sangre de animales y humanos, especialmente niños, y que esto es practicado aún hoy por diferentes cultos satánicos, vuduistas, santeros, etc., así como por grupos muy cerrados y oscuros dentro del extremismo masónico y cabalístico. Si existe algún vampiro cósmico o arquetípico, este sería el mismo Moloc o Demiurgo. 

 

Devolviéndonos a la antigüedad, tras la división del Reino de Israel en dos entidades políticas independientes y enemigas; el Reino de Israel al norte con capital en Siquem y luego en Samaria, y el Reino de Judá al sur con capital en Jerusalén las doce tribus dejaron de estar unificadas. Los asirios conquistaron a los israelitas del norte en el 722 A.C. y deportaron a la población a través de todo el mundo antiguo. El término judío se refiere en realidad solo a los de la tribu de Judá que luego también fue deportada pero por los babilonios. La tribu de Efraín llegó a Afganistán y son los ancestros de los modernos pashtum, la etnia mayoritaria de Afganistán y a la que pertenecían los Talibanes. Las atrocidades perpetradas por los talibanes contra su propio pueblo, como ejecuciones públicas, decapitaciones, lapidaciones y torturas horribles, son bien conocidas. Aunque musulmanes y antisionistas en apariencia, los talibanes siguen al pie de la letra una tradición religiosa coránica que deriva de las disposiciones más brutales de la Torá que, en efecto, ordena lapidaciones y torturas con gran ligereza. Además los talibanes dieron refugio a Osama Bin Laden, agente de la CIA cuya vinculación con los intereses estadounidenses sionistas y la conspiración del 11 de setiembre dejan muchas dudas.

 

Según Miguel Serrano en su artículo Los judíos en el mundo de color las tribus perdidas de Israel llegaron también a Oriente. Los Tio-Kiu-Kiou son los judíos de China y su nombre significa “los que extraen el tendón” en referencia al tortuoso sacrificio kosher. Se mezclarían parcialmente con los locales para adquirir los rasgos tras lo cual no se mezclarían más, se convertirían externamente al budismo pero seguirían practicando secretamente el judaísmo como hicieron los conversos en España[10] y serían los Ti-Kio-Kiou o judíos chinos los que estarían detrás del comunismo chino y que gobernarían la República Popular de China[11] según Serrano.

 

En India habría dos clases de judíos, nos dice Miguel Serrano:

 

En India visité los “barrios judíos” de Travancore Cochin, donde viven los “judíos negros” y los ‘judíos blancos”. Los primeros afirman haber llegado allí en tiempos de la “Diáspora”, tras la destrucción del Templo de Jerusalén. Los segundos dicen proceder de Irak, de Irán, de Holanda y de España. Se odian  mutuamente. [12]

 

Como en China los judíos que llegaron desde antes de la destrucción del Templo se mimetizaron con el ambiente, conformando la “quinta casta” los Beni Israel así como otros muchos que practicaban el hinduismo pero solo nominalmente, judíos llegados mucho antes que la segunda oleada de judíos blancos del siglo XIX. La Compañía de las Indias Orientales que gobernó India como testaferros del Imperio Británico estaba totalmente bajo el control de empresarios y políticos masones y judíos.

 

En Arabia habría diversas tribus judías que fueron perseguidas por Mahoma, entre ellos los Banu Nadu, Banu Quraiga y Banu Quraiza de La Meca, Medina y Khaibar, como con los Beni Israel de India y la Masonería B’nai B’rith (que tiene estatus de “observador” en Naciones Unidas) vemos de nuevo la palabra “Banu” o “B’nai” que significa hijos y es muy común en los nombres de tribus judaicas. Los criptojudíos mahometanos son llamados los Domneh y los Daggatun.

 

Otra rama de las tribus perdida, al menos según algunos como Miguel Serrano y Luis Felipe Moyano, se convirtieron en los escitas y luego en los celtas (talvez no la totalidad pero si un sector importante dentro de los pueblos célticos serían hebreos) dando una explicación a los sacrificios de sangre realizados por los druidas.

 

La conversión del Imperio Jázaro al judaísmo implicó un nuevo hito histórico (si bien otros reinos se habían convertido al judaísmo en el pasado como los himyaritas yemeníes y el reino de Aksum en Etiopía). Por primera vez desde la desaparición del Reino de Israel los judíos contaron con una potencia, un estado propio con fuerza militar y con territorio, para satisfacer sus planes. Los jázaros eran un pueblo turcomongol muy violento y que realizaba sacrificios de sangre por lo que estaban ya de por si metafísicamente alineados con los cultos demiúrgicos. Protectores del judaísmo, los jázaros tomaban represalias contra cualquier acción en contra de las comunidades judías por parte de sus vecinos los imperios cristiano e islámico y, tras el final de Jazaria, tendrían que esperar hasta la creación del Estado de Israel para volver a tener una potencia política y militar a su servicio y para contrarrestar el “antisemitismo” es decir, cualquier oposición a sus fines.

 

De la mezcla entre jázaros, judíos y europeos del este surgieron los modernos judíos Asquenazí. Pero la mezcla genética y la endogamia propia del pueblo judío provocaron el surgimiento de la enfermedad de Tay-Sachs, un mal casi específicamente judío que afecta a los asquenazíes mucho más que a cualquier otro grupo étnico y que, en Estados Unidos, afecta a 1 de cada 27 judíos[13]. Dicho mal es una enfermedad degenerativa del cerebro que produce ceguera, sordera, irritabilidad, depresión y parálisis entre otras cosas.

 

Otros buenos representantes de las tendencias psicológicas demiurgicas fueron los Soviets. Casi todos los líderes de la Revolución bolchevique eran de ascendencia judia, entre ellos Vladimir Ilich Ulianov Lenin, León Trotsky, Iósif Vissariónovich Dzhugashvili Stalin (su apellido materno Dzhugashvili significa hijo de judío), Labrenti Beria, Nicolai Bujarin e Iliá Ehrenburg. La Unión Soviética dirigida por estos soviets fue directamente responsable por la muerte de al menos 300 millones de personas, así como detenciones, trabajos forzados, torturas, hambrunas artificiales provocadas (como el Genocidio Ucraniano o Holodomor[14]) y los innumerables crímenes del Ejército Rojo instigados por el judío ruso Iliá Ehremburg en sus discursos a las tropas soviéticas;

 

“¡Soldados del Ejército Rojo, arrancad por la violencia el orgullo racial de las mujeres alemanas!…¡Violad, destruid, matad!”

 

“Alemania es una puta. Estamos en Alemania. Las ciudades arden y me siento feliz. Los alemanes no tienen alma. Levantaremos cadalsos en Berlín. El terror empuja a los alemanes y a sus hembras hacia el oeste. Alemania puedes dar cuantas vueltas quieras y arder y aullar en tu mortal agonía. ¡La hora de la venganza ha sonado!”

Los alemanes no son seres humanos. De ahora en adelante la palabra “alemán” es la peor maldición para nosotros. De ahora en adelante la palabra alemán debe golpearnos. Debemos decir no más. No debemos exitarnos. Debemos matar. Si no has matado al menos un alemán en un día, han desperdiciado el día. Si creen que su vecino matará a un alemán, no se dan cuenta del peligro. Si no matan al alemán, el alemán los matará a ustedes. El secuestrará sus familiares y los llevará a su maldita Alemania para torturarlos (Julio 7 de 1942).

Si no pueden matar a un alemán con una bala, mátenlo con la bayoneta. Si hay calma en su parte del frente o esperar la lucha, maten un alemán mientras tanto. Si ustedes dejan a Alemania viva, los alemanes colarán a los rusos y violarán a las rusas. Si matan un alemán maten a otro –no hay nada más diverido para nosotros que un puñado de cadáveres alemanes. No cuenten los días ni los kilómetros, cuenten solo el número de alemanes muertos por ustedes. Maten al alemán –esa es la solicitud de sus abuelas ¡maten a los alemanes!- esa es la oración de sus niños. ¡Maten a los alemanes! –su patria les pide. No fallen, no desistan ¡Maten! (Panfleto “Matar” de Eremburg).

No es suficiente con enviar a los alemanes al oeste de vuelta. Los alemanes deben ser cazados hasta la tumba. Ciertamente, un Fritz con el ojo morado es mejor que uno sin ojo, pero de todas las variedades de Fritzes la mejor es el muerto. (Ehremburg, Octubre de 1944 en Estrella Roja).

¡Maten valientes hombres del Ejército Rojo, maten! No hay nada de lo que el alemán no sea culpable. El Camarada Stalin nos ordeno que sacrifiquemos al animal rabioso. Rompan con la fuerza el orgullo racial de las mujeres alemanas. Tómenlas como su trofeo de guerra por derecho. Maten, valientes hombres del Ejército Rojo, maten.

Con el judío Iliá Ehremburg, comisario del Ejército Soviético, instigando al asesinato y la violación de alemanes, no es de extrañar que hubieran dos millones de mujeres y niñas violadas por los rusos o que hubieran incontables civiles asesinados, incluyendo niños o el genocida bombardeo de Dresde. Tampoco es de extrañar que las comunidades de alemanes en la diáspora en los países comunistas de la Unión Soviética, Hungría y Polonia que habían vivido en sus regiones por generaciones fueran exterminadas hasta la desaparición.

 

Labrenti Beria también aprovechó su poder político para perpetrar gran cantidad de perversiones sexuales, violando y abusando de muchas mujeres. Conducta muy común en la gente sin moral cuando tienen grandes cantidades de poder y que podemos ver en casos similares como Chaim Runkowsky, Arthur Koestler, Roman Polansky, Mario Luis Kreutzberger Blumenfeld (Don Francisco), Moshé Katsav y Dominique Strauss-Khan todos los cuales fueron acusados por diferentes mujeres de acoso, abuso sexual, intento de violación o violación según los diferentes casos.

 

A propósito de Arthur Koestler, quien fue descrito por su biógrafo como violador en serie y que la escritora Jaime Craigie confirmó ser una de sus víctimas, es el autor de La Treceava Tribu, compendio académico que buscaba demostrar que los judíos asquenazí eran en realidad descendientes de los jázaros y no de los antiguos hebreos, aunque recientes estudios genéticos desconfirman esto. Serrano considera que Koestler en realidad sentía una repulsión por su propio judaísmo y deseaba inconscientemente desligarse del pueblo hebreo, esfuerzo fútil y desesperado que lo llevó al suicidio (quizás ya presa de la locura que produce el Tay-Sachs). El sentimiento de auto-odio judío es muy común y golpea a muchos integrantes de este pueblo. Algunos han especulado que el cineasta de origen judío Stanley Kubrik sería uno de estos casos. Kubrick hizo comentarios antisemitas y algunos creen que simpatizaba con el nazismo. Otro ejemplo es Dan Burros[15], famoso judío que perteneció al Ku Klux Klan y al Partido Nazi Americano de Lincoln Rockwell ocultando su origen étnico, hasta que este se hizo público mediante una investigación del Times por lo que Burros cometió suicidio al igual que Koestler. Otro caso similar es el de la reciente desarticulación que hicieron las autoridades israelíes del “Partido Nazi” de Israel, conformado por descendientes de judíos rusos nacionalizados israelíes. Uno de ellos expresó:

 

“Mi abuelo es medio judío, así que no voy a tener hijos para que ese pedazo de mierda (su hijo) no tenga una gota de sangre judía”.[16]

 

Vale mencionar, sin embargo, que algunos pensadores como Serrano aducen que el antisemitismo es en realidad fomentado directamente por los mismos judíos por diversos motivos como para mantener la cohesión y la obediencia de la comunidad, recordándoles que deben mantenerse unidos “contra el enemigo común goim”, así como permitiéndoles generar lástima y sentimientos de culpa en los gentiles (similar a lo logrado con el Holocausto). Esta teoría tiene su asidero si vemos la realidad de que los Talibanes de Afganistán son de origen judío, que la Inquisición supuestamente antijudía fue manejada por conversos como Torquemada, que el Ku Klux Klan fue fundado por masones o de que Stalin realizó la famosa purga por el “complot de los médicos”, aduciendo que médicos judíos querían envenenarlo y así iniciando una purga antisemita en la URSS (pero antes de que la mayoría de las condenas se concretaran Stalin murió misteriosamente de un derrame cerebral en el aislamiento de su mansión, quizás envenenado, Krushev, su sucesor, indultaría a todos los judíos “perseguidos”).

 

Finalmente, cuando vemos lo sucedido recientemente con el Holocausto Palestino o Nakba, solo debemos recordar las palabras de Julius Streicher sobre el Purim:

 

Del “Purim”, podemos decir que es relativamente bien conocido por la historia, correspondiendo a un acto tipo carnaval que se realiza cada año en todo el mundo por los judíos, en especial por los más ortodoxos, desde hace ya unos 2.500 años ininterrumpidamente. El dios de los judíos, Jehová, es un dios que originalmente necesita proveerse “vampíricamente” de sangre animal… Pero al menos una vez al año requiere de un servicio extra: sangre humana. Recordemos que los judíos primitivos adoraban al demonio Móloc, dios de esclavos en la antigüedad, que exigía sacrificios animales y humanos entre los que figuraban los primeros hijos de cada matrimonio judío. La arqueología ha demostrado esto. Aunque la Biblia recomienda no adorar a Moloc pero sí a Jehová, éste último le pide a Abraham una “prueba de fe” sacrificando para él a su primogénito tal como a los corderos. Puede que a fin de cuentas, Moloc y Jehová sean lo mismo. En definitiva, es esta ceremonia anual de sacrificios humanos la llamada “Fiesta de Purim”.

 

 



Comentarios

2 comentarios en “ESTAFA Y GUERRA: KHAZARIA (VIII): Sus orígenes y sus motivaciones. LOS ARIOS (VIII. c) Medio Oriente: del Demiurgo al Medio Oriente y hacia los ASHKENAZIS. Sigamos negándolo.

  1. esta mal entendiendo

    Publicado por Anónimo | 5 de mayo de 2014, 6:50
    • Anónimo: ¿Someone?

      Uno está dispuesto a (cómo no) escuchar distintos pareceres.

      Sé que me estoy moviendo en aguas turbulentas y tranquilas al mismo tiempo.

      Le ruego me haga saber en qué estoy malentendiendo. Sin segundas.

      Quiero entender aquello que expongo y a veces no resulta fácil hacerlo.

      Espero el desarrollo de su parecer.

      Un saludo.

      Publicado por Uno como vosotros | 5 de mayo de 2014, 14:02

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